Pues hace poco vi a la chavala anunciada en Gijón, y como me hizo tilín y tenía buenas experiencias, me animé a visitarla. Aquí va mi resumen:
Nombre de guerra: Vanessa
Nacionalidad: Colombiana
Forma de Contacto: Whatsapp al 642013817
Web profesional: Gijóncitas
Fecha aproximada: Finales de octubre 2024
Lugar: Gijón, en el Natahoyo
Instalaciones: Piso viejo sin ascensor, habitación grande pero un poco destartalada.
Higiene: Buena. Ella olía muy bien, y yo iba recién duchado.
Precio: 120 euros por una hora
Edad: Dice que tiene 22, y puede ser.
Cara: Como en las fotos, guapilla.
Pelo: Liso, pelirrojo, melena larga.
Cuerpo: De teen total, bajita y delgadita, muy manejable. Perfecto al tacto.
Pecho: Pequeño
Culo: Casi perfecto, salvo por unas estrías que son raras en alguien tan delgada.
Piercings y tattos: Sí, en nariz y pezones
Defectos corporales: Ninguno.
Actitud: Simpática, alegre y dicharachera, como buena caribeña.
Conversación: Fluida y agradable.
Besos: Algún pico solo.
Fuma: Tabaco no sé, pero marihuana fijo.
Francés: Con goma pero bien.
Forniqueo: Una campeona, disfruta y hace disfrutar.
Lo mejor: Una chavala joven, guapa, simpática y a la que le gusta follar.
Lo peor: Francés con goma.
¿Repetir? Sin dudarlo.
¿Recomendable? Totalmente.
Valoración global de la experiencia: 9.
Relato:Quedé unas horas antes por whatsapp. Me hizo esperar un poco más de la cuenta en el rellano, pero se me quitó el mosqueo nada más verla: en tanguita y con una camiseta solo por encima. Después de la inspección sanitaria y el tema financiero, comenzó a refregarme su culo como una gata en celo. No tuvo que esperar mucho para poder enfundarme y metérsela bien dentro en la boca. Hace el francés con goma, pero bien. De todas formas, ninguno tenía muchas ganas de prolongarlo, y al poco ya estaba dándole en cuatro, que es lo que ambos queríamos. Aguanta todo lo que le des, y lo disfruta. Bien que lo disfrutaba yo también, pero quería probarla encima de mi... y vaya gozada. No se cansa de botar encima de ti, parece que nació para ello. Me puso muy burro y quise demostrarlo cogiéndola en volandas delante del espejo, ya que siendo tan pequeñita, se presta a ello. Menudo corridón me pegué. Un poco de descanso, una coca cola, y al lío otra vez, que no estaba la chavala por dejarme descansar mucho. Me pidió que le comiera bien las tetitas, y ahí estuve hasta que me animé a comerle el coñito rico que tiene. Lo disfruta bastante, pero no deja que le metan los dedos. Pilló un calentón guapo, porque me enfundó y me cabalgó con muchas ganas, hasta que dijo que se corrió y me dejó la entrepierna bien mojada. Le tomé el relevo entonces y me puse a darle bien encima de ella, que no la había probado así todavía. Pero para terminar, me reservé lo mejor: por detrás y delante del espejo, y así terminé gozándola más feliz que una perdiz.
Espero no tardar mucho en volverla a catar.
|