Bueno, una semana después vuelvo al mismo lugar a pecar de nuevo.
Tenía pensado el conocer a Melisa ya que, en su anterior etapa, no pude hacerlo, pero estaba ocupada y como también quería conocer a Pilar y estaba libre, concerté cita con ella.
Pilar es como se la describe en otras experiencias, morenaza, de 1,65, ojos oscuros, labios lujuriosos y cuerpo perfecto, duro como sus pechos y de piel morena.
Fue besucona conmigo (y yo con ella), y empezamos con un francés que tenía buena pinta pero corto como siempre en mis experiencias por el ansia (que ansioso soy

) que tengo por sacar a pasear mi lengua por el cuerpo de la chica.
Un poquito de contacto cuerpo a cuerpo con su espalda en mi pecho que excita hasta a un muerto, mordisco por aquí, beso por allá y a engomarse para un misionero de toda la vida, bueno... con las piernas bien abiertas y subidas (¿la del elefante?), donde ella era receptiva pero noto que me voy, que me voy, que me voy... uyyyyyyyy, casi... porque no quería terminar tan rápido para poder degustar a Pilar como se merece, pero el aguante pasó factura.
Pilar es una chica sensual hasta la médula y merece la pena repetir.