Madre mía, qué recuerdos con ese teléfono... Me lo sé de memoria desde hace muchos años.
Antes era el de un piso, 24 horas abierto, en la calle Pondal, regentado por una española morena muy educada, aunque tengo entendido que abandonaron ese lugar, manteniendo el negocio vivo en otro lugar.
Grandes noches volviendo de juerga me he pasado ahí...
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