Relato:
No suelo acudir a estos servicios muy a menudo, por lo que busco y selecciono antes de decidirme. Viendo lo escrito por los compañeros cántabros me decido a quedar. Recibe sola, impacta al principio lo bajita que es, un trato muy agradable, pregunta qué me gusta, besos y todo eso y toma la inciativa. Empieza a contonear ese cuerpazo y esos pechos y me puso a mil, se me subió en las rodillas y se empezó a desvestir. Me quito la ropa y empieza a mamarla delante del espejo, una visión increible de su culo, aceite y una cubana increible. Ya no puedo más le digo que me enfunde y me cabalgue, no aguanto ni 10 minutos con ella encima. El resto del tiempo se lo pasó mamando y cubana que me encantó y yo soy de descargar una sola vez.
Hay que cuidar a esta mujer y que se quede mucho tiempo en Pucela.