Me recibió en Sabino Arana cincuenta y tantos.
Mi experiencia fue muy similar a la relatada por el compañero en el enlace anterior aunque no se si se trata de la misma chica.
Cuando me dejó claro que no pondría nada de su parte y yo no podría comerle ni tetas coño o culo, mi soldadito cayó a plomo.
Sin yo pedírselo exclamo; yo no devuelvo la Plata y cogió suMovil . Guión más que aprendido.
Decidí marcharme sin hacer nada ya que una mala acción podría acarrearme problemas legales ect..
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