Buenas, recientemente he vuelto a visitar esta casa, las instalaciones siguen siendo estupendas.
Estuve con Lydia, buena fisioterapia, pero el punto erótico un poco justo, algo de desidia desde mi punto de vista en ese aspecto, desgraciadamente no tuvimos conexión erótica.
La transición desde el masaje relajante muscular (muy bien dado) hacia la parte erótica genital que con otras masajistas de ese centro siempre ha sido espectacular, muy pobre y abrupta. Me dio la impresión de que pasaba de amasar el pan a meterlo en el horno y darle a la manivela. Demasiado mecanicismo.
Hasta el punto de que cuando llegó la hora contratada, me invitaron amablemente a que me duchara y me pirara, con la misma carga testicular (bueno, en realidad incrementada) con la que llegué. Intenté prolongar la hora por supuesto pagando pero había otra cita y fue imposible. Con lo cual me tuve que pirar con la masajista
prácticamente echándome y sin correrme, algo bastante humillante que jamás me había ocurrido en ningún sitio.
Una pena ya que hasta ese día siempre que había ido a ese sitio me habían dejado de grana y oro para varios días, y en ese caso me quedé un poco de mala uva, como comprenderéis.
En mi opinión una profesional de este tipo de servicios debe de saber adaptar sus masajes a cada cliente, y medir bien los tiempos y las reacciones.
No obstante no por eso quiero proponer un veto ni a la chica ni menos al sitio, puede haberse producido un mal alineamiento de astros.