Después del desastre del día anterior ya contado en su hilo correspondiente tenía que buscar otra chica que me dejase buen sabor de boca para afrontar el fin de semana.
Tenia previsto conocer a una de tres chicas a las que les había echado el ojo pero finalmente, motivado por el miedo a sufrir dos decepciones consecutivas, decidí ser un poco menos aventurero esta vez y aparecer por la casa de Valeska. Normalmente siempre salgo contento de allí.
Estaban libres Paola y Jessi, para mí, la noche y el día. Paola, delgadita, fina y guapa y Jessi, caliente, voluptuosa y con belleza animal.
En esta ocasión he estado con Jessi, una bomba de mujer. Decir Jessi es decir mimos, carantoñas, besos, caricias y sobre todo sexo... perdón, lo voy a decir con propiedad, SEXO, sí, sí, en mayúsculas.
Jessi es una mujer muy guapa y lo que para mí es aún más importante, simpatiquísima y muy cariñosa, te atrapa enseguida. Su cuerpo es potente lo mires por donde lo mires, pecho grande y un trasero portentoso, rezuma sexo por todos los poros de su piel, no puedes mirarla sin imaginar acostarte con ella. Y así es, es un verdadero felino del que no puedes escapar. Te come a besos, unos besos húmedos y sabrosos y su felación ha sido la más salvaje y completa que me hayan hecho jamás, vaya repertorio que guarda en la recámara. Es incansable e insaciable, te pide, te ordena, se presta, te hace, repite, uffff, es decir, una sesión de sexo de las que no olvidas.
Es curioso que haya pasado de un día para otro de recibir un fiasco de servicio a uno de tantísimos quilates. Reconozco que está bien conocer de vez en cuando chicas nuevas e investigar un poco, tiene su puntito morboso pero al final la calidad es la calidad y acaba imponiéndose.
Un valor más que seguro.
Última edición por Eliseus; 12-10-2014 a las 02:39
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