- Nombre de guerra de la lumi: Valeria
- Nacionalidad: Honduras me dijo
- Forma de Contacto: teléfono de la web
- Web profesional: elitebilbaomasajes.com
- Fecha aproximada: principios de julio
- Lugar: Indautxu
- Instalaciones: Bien, ducha en la habitación, camilla, espejo de pared completa, genial.
- Higiene: muy buena
- Precio:70-media/ 80-45´/100-h. pero luego detallo
- Edad: unos 30ypico? soy muy torpe calculando .
- Cara: guapilla
- Pelo: recogido, moreno
- Cuerpo: delgada, tipazo
- Pecho: operado, firme, me gustó mucho de perfil. De frente se veía artificial.
- Culo: espectacular, ni grande ni pequeño. Redondo, precioso.
- Piercings y tattos: tattoo.
- Defectos corporales: No vi.
- Actitud: Distante
- Conversación: Poca. Solo te responde cuando preguntas algo.
- Besos: Prohibido.
- Fuma: Ni idea.
- Francés: Nada de nada. "Es un masaje" me dijo cuando pregunté.
- Forniqueo: Nada de nada.
- Griego: No me gusta, pero en este caso nada de nada.
- Lo mejor: El espejo, la habitación y el precio.
- Lo peor: El no dar opción a otros servicios, luego detallo.
- ¿Repetir? Con ella no. En el centro no sé, tal vez.
- ¿Recomendable? Pues no sé, leer el relato y juzgar.
- Valoración global de la experiencia: 5 porque no fue caro y me sirvió para relajar tensiones, si no hubiera suspendido.
Relato:
No suelo aportar mucho por aquí ya que hace tiempo que tengo mi agenda fija de "amigas" (soy bastante conservador y no me gusta jugármela). Pero entre que alguna vez hay que variar, y que en verano es más complicado quedar con ellas, decido cambiar de aires.
Por tanto, decido echar un vistazo a las opciones disponibles, tiro de recomendaciones en el foro y veo que está la cosa complicada. Navego por emasex, bilbaocitas, etc, pero lo que encuentro no me motiva. Aun así, empiezo a hacer llamadas, más me es bastante complicado conseguir hablar con alguien (había oído que la oferta estaba muy fastidiada, doy fe). Un montón de intentos de comunicación en balde, a distintas horas incluso, y las pocas veces que consigo contactar veo que los precios están desbocados: (80 media / 130 hora... de ahí para arriba...) para chicas sin información, con fotos sin garantía, y para más inri, bordes por teléfono... (cuando yo siempre soy correctísimo con ellas).
Pasan unos días de intentos de cita fallidos, y al final decido acudir a algún local, y dejar el mercado de independientes para otra ocasión. Soy muy de masaje y en menor medida de fornicio, con lo que pienso en acercarme a RelaxCenter (he tenido varios encuentros satisfactorios en ese local), pero no me termina de convencer la forma de escoger a la chica a través de las fotos del ipad..., con lo que ya que estoy por cambiar de aires decido probar en Elite, que nunca he estado. Llamo y pido información, pero se oye trajín al otro lado de la linea; a la chica que me atiende se la escucha hablar a la vez en inglés con un guiri (cliente a juzgar por la conversación), y lo único que consigo es que me diga que me acerque y una vez ahí que me presenta a las chicas y me informan mejor. Me da cita, y a la hora me presento en el local.
Me abre la puerta una chica de buen ver, me pasa a una habitación (bien: camilla con material desechable, ducha dentro, etc, lo habitual y lo que es de esperar en estos sitios).
Me dice que espere un momento y sale de la habitación. La oigo hablar fuera con otra chica y creo entender algo así: "si quiere bien y si no, es lo que hay". Como no sé de qué están hablando no le doy importancia y sigo cotilleando el entorno; me llama la atención el tamaño del espejo, de pared completa, ya que me encanta observar durante los masajes.
Al poco, entra de nuevo la chica y me dice que solo está disponible ella, que a ver si aun así quiero el masaje. Pregunto por servicios y tarifas y me da solo los precios: 70 media hora, 80 tres cuartos, y 100 la hora. Pregunto por el francés, si es natural o con protección, y aquí me descoloca: "es un masaje" responde "la terminación es manual". Eso si, me dice que el masaje se da "cuerpo a cuerpo, desnuda".
Aquí es cuando debería haber preguntado si hay posibilidad de esperar a otras chicas, o irme a tomar un café o algo y volver después, pero como no conozco el local no sé si esto es habitual y pienso que quizá me expongo a esperar para que otra chica me diga lo mismo... De modo que, animado por la expectativa de poder recrearme en la contemplación en el espejo del tipazo que adivino en la chica bajo esa camisola que lleva, contrato una hora (y al momento me digo a mi mismo que para qué... que con media o tres cuartos ya me valdría como primer contacto...). Pero me hace un gesto para que la pague y me veo a mi mismo abriendo la cartera y pagando por el servicio.
La pregunto por su nombre y origen; Soy Valeria, de Honduras; y sale de la habitación. (Cotilleando después en la web, veo que efectivamente es la chica que aparece en las fotos).
Me ducho y espero en la camilla a que Valeria vuelva. Oigo bastante trajín fuera... timbre de la puerta, ducha sonando al lado, risas y paseos por el pasillo, teléfono... Cuando por fin llega ella, se queda en tanga y empieza el masaje. Brazos, espalda, glúteos... Se nota correcto pero mecánico a ratos. Como nota positiva, disfruto mucho viendo su cuerpo en el espejo, su ritmo, y ese tipazo que me parece mejor ahora que antes. Aquí se quita por fin el tanga y se sube encima mio (yo sigo de espaldas) y empieza el masaje cuerpo a cuerpo. Lo hace bien, se nota que tiene mucha experiencia, pero sigo encontrándolo mecánico. Aun así, lo sigo disfrutando gracias en gran medida al espejo. Se baja de la camilla y sigue el masaje en las piernas y los pies. Aquí se me hace largo, imagino que la diferencia entre la tarifa de tres cuartos y la de hora se la comen alargando el tiempoen esta parte. Por fin me pide que me de la vuelta y me unta con más aceite mis partes nobles y empieza a masturbarme. Soy muy aficionado a los masajes y al llegar a este punto me gusta que me hagan esperar, que se centren en los muslos, en el abdomen, que aquello se vaya poniendo firme a través del erotismo, y no tanto en que lo agarren directamente y empiecen a darle al manubrio, no se si me explico. Ya me lo he encontrado en muchas ocasiones: si ese tiempo extra que dedican a la espalda y a las piernas lo acortaran y se lo cedieran a esta parte delantera, sin necesidad de llegar a la parte genital pero siendo "traviesas" con toquecitos de vez en cuando, perdonaría incluso la falta de francés, y saldría de estos encuentros mucho más satisfecho. Una pena.
Como veo que va directa a hacer que me corra, y no es esto lo que quiero aun, la digo que no hay tanta prisa, y me incorporo en la camilla. Pregunto hasta donde puedo interactuar con ella, y me dice que puedo tocarla, pero sin llegar a la parte íntima. Empiezo a acariciarla, me apetecería besarla los hombros y el pecho, pero se la nota a disgusto y muy a la defensiva, sigue manoseándome con energía el cimbrel buscando que me corra, y la tengo que corregir el ritmo varias veces más. De pronto, me doy cuenta de que en la habitación de al lado se oyen golpecitos rítmicos que van subiendo de tono, y a una chica gemir con supuesto placer, con lo que me doy cuenta de que en este local si que se dan otros servicios, al menos por otras chicas. Aparto de mi mente la decepción por la expectativa no satisfecha, y decido no contener más el orgasmo. Me corro en su mano, paso a la ducha, me despido con dos besos (los únicos que me dejó darle), y me voy, sonriendo por educación.
Si hay foreros asiduos al local, comentarme por favor si esto es habitual, para darle otra oportunidad al sitio o descartarlo definitivamente.
Para terminar: otro detalle que no me gustó, el hilo musical... música española de los 80 y los 90... Miguel Ríos, Joaquín Sabina... no es que prefiera reguetón, pero escuchar a estos fósiles me corta bastante el rollo. Aquí echo de menos los pajaritos y el sonido de agua que te ponen en otros sitios ;-)