Yo fui a ver a la tía esa porque aunque me imaginaba que las fotos eran falsas, a lo mejor se daba la casualidad de que se pareciese, algo que ocurre de vez en cuando.
Ni que decir tiene que no se parece nada: tiene barriga y un tono pelirrojo asqueroso. Encima, tuve que estar un rato discutiendo con ella para que me dejase marcharme.
|