He estado allí unas cuantas veces, e incluso en una ocasión me metí en el jacuzzi (parece que estaba recién llenado).
La "jefa" intenta hacer como que no se entera de lo que se cuece dentro, que básicamente es un plus de 20 euros a sumar al precio "oficial".
La implicación y sapiencia de las masajistas suele ser mediocre y la relación calidad-precio, algo excesiva.
Como punto positivo para mi, la facilidad para coger cita o ir sin ella.
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