Angy ha ido evolucionando a mejor. A mejor para su negocio.
Se ha aprendido eso de que el francés, sin tocar con las manos, es muy morboso, y lo pone en
práctica de maravilla. Antes hacía francés más intenso y más profundo (se la metía toda en la boca). Ahora se entretiene en el capullo suavemente y eso pone mucho. Mucho.
También ha aprendido a mirar. Mira con más vicio. Y también pone mucho. El gesto de su boca cuando te la estás zumbando es un auténtico empujón a tus deseos. Hay que follarla boca arriba o frente e un espejo, para no perder detalle de esta maestra del cine.
Si añadimos que le encanta hacerte creer que eres especial, pues resulta irresistible.
A todos (o casi todos) os hará sentir que sois especiales. Que tenéis una complicidad especial con ella. Que contigo ella está más agusto que con la mayoría. Que disfruta mucho cuando vas y que se alegra mucho de estar contigo.
TODO es negocio. Puro y duro negocio y "marketing". Pero lo pasas de miedo.
Sus tetas tuneadas están de correrse solo con mirarlas (menudo acierto que ha tenido operándose.....esto sí es invertir en el negocio) y su culo es espectacular.
Disfrutad, pero sin soñar.