El último finde de fiestas estuve con esta señorita. [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Ahora por lo visto anda por Albacete, junto a la tal Michele que era por la que yo llamé. Aquí estuvo en un piso en el camino de la esperanza, desconocido para mí.
La cosa es que por circunstancias ajenas a mí me tocó zumbarmela y oye, ni tan mal. Al principio parece un tanto despegada, como que no le va el rollo, pero se amorra al pilón y se desata. De primeras y de manera tímida, me come los morros y me soba el paquete, y cuando empiezo a quitarle el picardías, me pide la pasta y que me desnude. La guarda en el cajón, y de vuelta me pega un morreo bueno. Le quitó el picardías, y ya desnudos los dos volvemos a besarnos con restregon incluido, hasta caer en la cama, donde se tira a comerme la polla. Lo hace bien, con miradas lascivas y momentos de alta intensidad (hasta arañarme el capullo con los dientes) La devuelvo el favor, y cuando noto que se humedece, la pongo a 4 patas y le doy hasta correrme. Me da unas toallitas para limpiarme y cuando se las doy para que las tire a la papelera, pensando que habíamos terminado, se vuelve a amorrar a la polla. Le digo que no insista pensando en que no va a conseguir nada, y sin darme cuenta ya me estaba poniendo el condón y subiéndose encima. Menea el culo bastante bien mientras le como las tetas y la boca, y cuando le meto un dedito en el culo empieza a gemir y medio convulsionar o que se yo el caso es que volví a correrme, me quitó el condón, me limpió con toallitas y se la volvió a meter en la boca. Yo, flipaba. No sabía si pretendía echar otro o que, pero le dije que se me hacía tarde y paró.
Los siguientes 3 Usuarios dan las gracias a el chicho por este Post: