Pues nada, que he vuelto ha pasar por Marconi (ayer con Cristina) para ver si estaba la china y si la he visto. La que estaba era Yumi y ha sido una mamada por 15 euros. La verdad es que es mala hora para andar con estas historias (13:00) porque está todo lleno de coches y muchos casi sacando la cabeza por la ventanilla para ver si pillan algo.
Dando vueltas nos hemos parado en una calle que parecía menos transitada, pero cada poco aparecía un coche para ver lo que estábamos haciendo. De hecho, un gilipollas ha frenado y casi se ha pegado a mi, retorciendo el cuello a ver si podía ver algo. Vaya asco.
La chupada del montón. Estaba más pendiente de los mirones que del tema. Al terminar, vi por el retrovisor a un tío que se casi estaba en la parte de atrás del coche. He arrancado y el tío se ha dado la vuelta y se ha ido por donde a venido. Era claramente otro mirón. La última vez que voy a esa hora.
|