La morita
Ayer por la tarde-noche estaba la morita. No me pareció que estuviese embarazada. Aunque iba abrigada y eso dificulta la observación.
La pregunté que servicios prestaba y sorpresa, me dijo que sólo hacía francés por 10 € (una pena, tengo un buen recuerdo de la única vez que he estado con ella, y fue un completo).
Sigue siendo una delicia de mujer, aunque sólo crucé unas frases con ella, enseguida percibes que es un encanto.
No la cogí y me arrepentí. Volví pero ya no estaba.
Otra vez será.
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