Estúve hace un par de meses con Anastasia. Profesaba su oficio con la energía que solo desatan algunas novicias (después aprenden a dosificar su entrega porque saben que cabalgar a ritmo de loba encendida con cada cliente acaba por marchitarlas) Ninguna cosa puso la naturaleza en ella que no fuera perfecta y bien acabada (excepto las tetas que siendo perfectas y bien acabadas no eran naturales) su piel era finísima, su cuerpo libre de grasa, no decía a nada que no, francés sin, morreos deliciosos. le metí el dedo en la boca y casi me corro sólo con eso , era todo simpatía, gracia y honradez, una chica que te da alegría de vivir con sólo estar un rato con ella. Además el precio no estaba nada mal teniendo en cuenta la tremenda calidad, pagué 60€ por media hora. Desde entonces todo lo que antes era bueno para mí ahora lo veo mediocre, y todo lo que era mediocre me parece ahora ínfimo y desdeñable. No sé si sigue Sevilla, si lo está no creo que dure mucho.
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