Buenas noches,
Vengo de dar una vueltecita por carretera amarilla y no me he resistido a contar, antes de acostarme, la experiencia mas extraña, sin duda, de mi "corta" vida puteril.
Paseaba por la avda de la prensa cuando, al llegar al semáforo de arriba (tussam), veo que me antecede un coche de la policía, que gira a la derecha, por lo que yo giro a la izquierda para salirme del recorrido puteril.
Para mi sorpresa, veo que en la calle de tussam dirección Renault (Syrsa) y el Cash&Carry, hay una jovencita a mano izquierda. Una chica muy jovencita que no había visto nunca, y me acerque para preguntarle.
Desde el principio todo empezó raro. Paro, se acerca a la ventanilla y no habla...le pregunto tarifa y me dice que "20 follar". Me parece bien, pero la veo muy tímida, me costó escuchar su voz y en todo momento miraba al suelo. Esa actitud me hizo dudar así que decidí dar una vuelta y así tener localizada a la policía.
Tras una vuelta, no había nada en todo el polígono (salvo lo de siempre) y comprobando que la policía no estaba, esa timidez me dio morbo y me decidí ir a por ella.
Sin duda, era muy joven (me tuvo que confirmar que más de 18 cumplidos...no mas de 20) muy delgada, menudita, sin mucho pecho aunque suficiente. Un culazo y se dejaba mirar la cara...la volví a parar.
Le dije que si quería subir, volvió a mirar al suelo. Le insistí y me dijo que si pero poniéndome dolorosa cara así que le dije que no hacía falta que subiera, que no pasaba nada...a lo que ella respondió que si que de verdad quería subir. La cosa sigue rara, pero la subo.
Se llama Adriana, es albanesa y entiende regular el español, motivo quizás por el que apenas responde. Le pregunto que donde vamos y me dice que no sabe...le pregunto que si no tiene un sitio al que ir y me dice que no, que donde yo quiera (todos sabemos que a las putas le gusta elegir su sitio)...la cosa continua rara.
En definitiva, se le veía a legua que se estaba iniciando en la calle. Me dijo que llevaba en Sevilla solo dos días, pero con esa forma de ser, apostaría que era de sus primeras veces. Algo que hizo que me apeteciese más la experiencia pese a que las expectativas eran bajas!!.
La llevo a un sitio, aparco. Veo que no habla. Le digo que si vamos a atrás y sin decir nada se baja del coche y se sienta atrás. La acompaño. Se me queda vestida esperando que le diga que tiene que hacer y ojo!!...no me pide que le pague!!
Le digo que se desvista, pero lo hace como una niña chica que tiene vergüenza. Como si la estuviese obligando a hacer algo malo, sin levantar la cabeza del suelo...no levanta la mirada, no toma la iniciativa y se queda esperando que yo la toque.
Sinceramente, el momento teen me motivaba mucho, pero lo que no me motivaba es que me haga sentir casi que la estaba forzando. Me lo estaba haciendo pasar mal. Intenté hablar con ella para que explicarle que yo solo quería hacer algo si ella estaba convencida. Que mujeres hay muchas y que si ella prefería que me estuviese quieto que lo dijera y la devolvería a su sitio. Me sorprendió que ella tomó posición, acomodándose, para mantener una charla...me empezó a contar en un torpe español que ella no lo hace apenas, que tiene poca experiencia (ni que lo dudes) pero que estaba allí porque quería. Que no la estaba obligando (solo faltaría). Se desnudó integralmente (toda depilada). Cuerpo de jovencita.
Tras mas de cinco minutos de charla...le dije que yo iba a ponerme en faena. que porfavor, me avisara cuando hubiera algo que no quisiera hacer.
Me aproveché un poco de su inocencia. No solo tenía poca experiencia sino que estaba limpísima, olía a gloria y su actitud me hacía estar convencido de que estaba empezando, cosa impensable con una callejera...por lo que empecé a comerle los pechos, empecé a acariciarla, empecé a meterle los dedos y deleitarme con ese cuerpo de quinceañera sin que ella dijera ni mu!!
Hice y deshice, y cuando me cansé, entonces decidí penetrarla. ella seguía sin decir ni mu....pero ojo, seguía mirando hacia el suelo y con el hieretismo de quien está haciendo algo que no quiere.
Me seguí sintiendo mal. Le volví a preguntar si quería seguir. me dijo que si. continué y terminé.
Positivo. Además de que estaba bien de cuerpo (la cara algo peor con la nariz larga pero bueno, no estaba mal), sea verdad o no, me ha quedado el sabor de iniciarla en el puterío. Es una experiencia muy exótica coger a una niña joven, notarla a tu merced, poder hacer con ella lo que quieras y saber que esta dando sus primeros pasos de puta contigo. Además, hacer y deshacer sin que te pare los pies.
Negativo. Implicación cero. Es como follarse a una niña que solo le falta echarse a llorar. En un par de ocasiones me hizo sentirme mal.
Por último, la dejé en su sitio y me esperé a que me pidiese el dinero...increíble. Se quedó esperando a ver si yo le decía algo y le tuve que decir si quería cobrar. Le volví a preguntar cuanto era y me dijo que me había dicho que 20, pero que "lo que yo vea", mirando al suelo.
Me vi obligado a darle una charla paternal, de verdad. Le expliqué que debía pedir el dinero siempre por delante. Que cierre precio antes de hacer nada y que no deje libertad al cliente de pagarle lo que el quiera. También le dije que si quiere ganar dinero en esto, tiene que estar mas alegre, mas involucrada. Le dije que tuviera cuidado (no quiero pensar si la coge un lo que puede hacer con ella).
Entre las charlas y el acto, estuve más de 45 minutos con ella. Como experiencia exótica, harto de tantas putas que van a lo que van, ha sido sorprendente. Si me apuráis, como única experiencia es incluso aconsejable, pero desde luego, no repetiré en mi vida. Seguro que no.
Me dijo que solo piensa estar una semana. Repito, se llama Adriana.
Última edición por dearte; 31-07-2013 a las 04:18
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