Este número es ahora de una en Valencia
Nombre de guerra.Marta
Nacionalidad: Española
Forma de Contacto: Telefono
Hilo profesionales: destacamos
Web profesional: destacamos
Fecha aproximada: Hace un tiempo.
Lugar: Xirivella
Instalaciones: Casa particular recien reformada pero con ropa por el suelo y demás, desastre.
Higiene: Regulera, olor a tabaco, ceniceros llenos etc.
Precio: 40e creo.
Edad: 40++
Cara: Antes tenia anuncios que se veia. Pues peor.
Pelo: Desarreglado y tintado.
Cuerpo: Las fotos dan otra impresión. MAL.
Pecho: Idem.
Culo: Idem.
Piercings y tattos: Alguno me suena haberle visto.
Defectos corporales: No tiene ninguna deformidad eso sí.
Actitud: FATAL
Conversación: ABSURDA
Besos: Por mi parte ni en la mejilla.
Fuma: SI
Francés: NADA
Forniqueo: NADA
Griego: NADA
Lo mejor: Se te baja la libido al suelo un buen tiempo y ahorras.
Lo peor: No haber seguido a mi instinto.
¿Repetir? Ni en broma.
¿Recomendable? Ni a mi peor enemigo.
Valoración global de la experiencia: De 0 a 10 un -5.
Explico:
No entiendo porque este número es de una tipa que atiende en Xirivella (Valencia) que se anuncia como Marta. Imagino serán historias de este submundo, se pasaran los teléfonos, no sé.
Voy a intentar ser breve, la tipa atiende en una calle peatonal del pueblo, quedo con ella después de hacerme esperar bastante, subo las escaleras de una casa al primer piso, esta oscuro y lo primero que hace es pedirme el dinero. Tonto de mi se lo doy.
Cuando pasan unos minutos, da la luz o abre más las cortinas, no recuerdo y la veo bien, y se me confirman mis temores, no me gusta NADA, pero ya no por físico, que tambien, sino por las pintas y que aparenta estar alterada, con gestos raros, tics y conversaciones absurdas.
Me lo pienso 20 segundos y le digo con mucha educación, oye mira perdona que me voy, quedate algo por las molestias y me marcho.
A lo que se niega y dice que se queda todo e inmediatamente sin darme tiempo a responder se pone a amenazarme sin más, estilo el vaquilla.
Me pasan por la cabeza algunos pensamientos, pero le digo que no se preocupe que no pasa nada, que me voy. Bajo la puerta imagino ya medio rota por algun visitante y me marcho, aún con ella chillando. Los vecinos deben de estar contentos. Menudo panorama.
|