Estuve con esta chica a mediados de enero. No pongo plantilla pues prefiero ir al grano de una manera más detallada y concreta.
Es de una estatura media, de más o menos 1.65, rubia, con unos buenos melones de silicona. Chocho depilado y con buenas caderas, bien proporcionadas y buen culo. No tiene nada de grasa, es 0,0. De edad le echare unos 35 largos. Es guapilla de cara con unos bonitos ojos muy claros y unas facciones del este inconfundibles. Acento ruso marcadisimo.
La habitación es muy pequeña, cabe justo una camilla, un mueble y un colchón en el suelo. La tiene bien ambientada con decoración estilo temas de relajación.
Le pago, me ducho y al masaje.
Pero antes, mientras esta vestida al estilo de la danza del vientre, me empieza a hablar de setas alucinógenas, de los chamanes…de todo. Habla por los codos. Me gusta la conversacio en el masaje pero lode esta chica es exagerado.
Me pide si quiero en camilla o en el tatami. Opto por este último pues es más cómodo y así la chica está en más contacto conmigo. Se desnuda y puedo ver su precioso cuerpo.
Empieza un masaje largo con aceites calientes y piedras que calienta en una olla de arroz electrica que tiene al lado. La sensación es placentera, pero yo no vengo a que me ponga piedras, sino a un masaje más erótico. El masaje no es su fuerte, es más un pasamanos. De hecho, como habla y habla de sus cosas se eternizó en un masaje en la espalda y riñones que hizo que me aburriese un poco.
En ningún momento tocó eróticamente el culo, perineo y las piernas. Hace una especie de masaje relajante pero no tiene la picardia de hacerlo erotico. Hacía contactos en tiempos, pero me confirmo que ya no los hace. Ahora solo masajes y terminación en francés como mucho. Eso si se deja tocar y chupar todo lo que quieras.
Pasa el tiempo y se oye el alegre “date la vuelta”. Ahí puedo verla mejor y empiezo a tocar. Me unta de aceite la polla y empieza el masaje. Es una maravilla y como me deja tocar lo que quiera le pido que se ponga en posición de 69 para que me masajee mejor mientras yo le como el coño…una auténtica delicia para chupar. Estamos así un buen rato y después se vuelve de frente a mi. Empieza el asalto final. Me magrea más los huevos y la polla y lo combina con una sublime cubana. Al final acabo como un bendito. Ducho, charla, charla, charla y para casa, que casi no me la despego.
En resumen, una chica con buen tipo, guapa y que hace que te sientas muy agusto. Masaje regular pero parte erotica bien. No se si repetire, pues habla demasiado y a veces de temas muy personales y penas y te corta el rollo… y esto se hace pesado. Si lo hago llevaré yo mas las riendas pidiendole cosas a mi gusto para hacer el rato del masaje mas divertido. Quizá le pida frances, que intuyo que no debe de hacerlo nada mal.
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