Catherine 641105991
Hace un año que le había echado el ojo pero por meses desapareció de mi radar hasta que volví a ver que se anunciaba en la ciudad que yo estaba…
Nombre: Catherine
Nacionalidad: Brasileña
Forma de Contacto: WhatsApp
Fecha aproximada: primavera 2025
Redes sociales: si se las pide te las pasa.
Lugar: mi hotel****
Higiene: perfecta
Precio: 250 + taxis
Edad: veintitantos
Cara: juzgar por fotos
Pelo: negro a los hombros
Cuerpo: delgada y natural
Pecho: pequeño y natural
Culo: pequeño pero bonito
Piercings y tattos: algunos cuantos pero pequeños
Defectos corporales: ninguno
Actitud: excelente
Conversación: sobre su vida en España
Besos: todos los que quise recibí, inclusive los buscaba
Fuma: no lo noté
Francés: muy bueno, con protección a petición mía pero están dispuesta a hacerlo al natural
Forniqueo: excelente, muy complaciente en cualquier posición
Griego: no lo practico
Lo mejor: follar con una chica con experiencia en la industria porno y su buena actitud para acordar el encuentro y durante el mismo
Lo peor: no haber coincidido antes
¿Repetir? Es posible si coincidimos nuevamente en la misma ciudad en el futuro
¿Recomendable? Por supuesto
Valoración global de la experiencia: 9/10
Relato:
Fue fácil coordinar el encuentro. Al llegar a la habitación, charlamos un poco para romper el hielo. Ella vino tal como le pedí: con ropa deportiva y la misma lencería de sus fotos, lo que encendió aún más la expectativa.
Comenzamos a besarnos de pie; sus besos son intensos, apasionados y ella misma los buscaba. Ya desnudos, me arrodillé para besar sus pechos, aunque por su altura no fue tan sencillo. Fui bajando lentamente por su cuerpo hasta llegar a su clítoris, donde la complací por un buen rato. Luego decidimos pasar a la cama.
En la cama, retomamos los besos y volví a concentrarme en su sexo, dándole placer con dedicación. Cuando lo consideramos oportuno, le pedí que me colocara el condón y comenzó con un francés húmedo y muy bien hecho, incluyendo la lamida de testículos. Me gustó tanto que quise corresponderle con un 69, y ambos disfrutamos intensamente.
Después, la invité a cabalgarme de frente. Desde ahí pude besarla y tocar su cuerpo con libertad. Luego la acosté boca arriba en la cama, con mis pies en el suelo, y la penetré con ritmo. Intercalé besos en su clítoris para alternar la intensidad y ayudarla a llegar al clímax.
Quisimos hacer una pausa, así que me quité el condón y volvimos a la cama para seguir besándonos con pasión. Más tarde, retomamos con otro francés salivado y lleno de atención a los detalles. Finalmente, la puse a cuatro frente al espejo de la habitación y, para cerrar con broche de oro, nos fuimos al baño donde, frente al gran espejo, la penetré por detrás hasta terminar dentro de ella.
Después de eso, me quité el condón, conversamos un poco más, se vistió… y se marchó.