Sumisa
Visto que no hay un relato formal de experiencia, mi primer post es para contar la mía, aunque ya hace unos meses.
Fecha: xx-12-2014
Lugar: piso en el Coso, regentado por una señora mayor que vive en el piso de al lado. Imagino que los habituales del mundillo saben a cuál me refiero. Limpio pero cutre. No usamos la cama. Baño cutre pero limpio.
Chica: la susodicha sumisa. Martita.
Físico: buen cuerpo. De cara, una chica normal, sin más. No soy consciente de esa dentadura negra que comentáis. Recién duchada, con el pelo aún mojado. Desde luego no es la de las fotos, ni tampoco rubia.
Atención telefónica: la chica es sosa; da pocos detalles y no anima a quedar con ella.
Experiencia:
El año pasado, ya que había sido bueno, me di un regalo de Navidad, justo antes de ir a comer a casa de mis padres. Ya que no me pillaba demasiado lejos y me apetecía una sumisa, llamé a Marta. Me atendió con voz de recién levantada y, tras pactar el precio, quedamos en el Coso. Suelo ser puntual, salvo complicaciones, así que me planté allí con cinco minutos de antelación. Después de llamarla para que me diese los datos de piso y puerta, me toca esperar... Tres cuartos de hora!! Aprovecho para subir al piso (me dice en una de las llamadas que le hice que suba y la espere, así que subo, saludo a la señora, le felicito la navidad y me siento a esperar).
Aparece tarde, recién duchada, con el pelo castaño mojado y pidiendo disculpas. Curiosamente, no pide el dinero por adelantado. Al contrario. Me sonríe y me dice que es toda mía para compensarme la espera. Habíamos pactado 100€ por una hora de dominación a nivel medio, así que lo interpreto como una ampliación de servicio.
Le pido que se desnude en el salón del piso. Lleva unas sandalias-botin de tacón alto, y le pido que se las deje. Se quita la ropa (ha venido vestida de vecinita de al lado: vaqueros, jersey fino y abrigo) revelando un muy buen cuerpo. Tetas pequeñas con pezones rosas oscuros, cinturita estrecha, coño depilado y un culo más que muy bien puesto. Solo con las sandalias está muy morbosa.
Le pido que se de la vuelta y se agache hasta tocarse los pies, cosa que hace sin demasiada dificultad. El culito es de escándalo y su coño es rosa y parece levemente húmedo, cosa que constato cuando la toco. La hago arrodillarse mientras me quito la ropa y, allí mismo, le meto la polla en la boca y se la empiezo a follar. Me aguanta la mirada con expresión de orgullo, como diciéndome que puede con eso y más, así que lo compruebo. Facefucking sin remilgos. Le follo la boca a saco, provocándole apenas arcadas (tampoco mi polla es nada excepcional), estirandole del pelo con ánimo de que se queje y sin conseguirlo. Tampoco se queja cuando le doy varias bofetadas flojitas en la cara (pactadas por teléfono previamente).
En un primer descanso, le pido que saque parafernalia para jugar, así que trae una bolsa de plástico con un collar (le queda genial) unas pinzas para los pezones que le coloco enseguida y un látigo con el que le empiezo a calentar el culo.
Aquí es ja primera vez que comenta algo del dinero. Que cuánto llevo y qué espero por ese importe. Le recuerdo lovpactado (parecía haberlo olvidado) y seguimos. Aguanta la azotaina, pero las pinzas no demasiado. Decido follarmela y le pido un condón. La pongo a cuatro patas y empiezo a darle. Totalmente muda. Ni a favor, ni en contra ni abstención. Ni un gemido por animar el cotarro. Así que escupo en su ano y se la cambio de coño a culo del tirón. Le entra bien, aunque cuando la follo con más energía se queja un poco. Aprovecho para ponerle las nalgas rojas a cachetazos (pactados) y tirarle del pelo mientras la enculo. Cuando me canso, me quito la goma y vuelvo a follarle la boca hasta que me corro dentro. Traga sin rechistar y enseña la lengua como pidiendo aprobación.
Charla mientras nos duchamos, agradable en principio, hasta que sale el tema de las drogas, ya que ella me pregunta si alguna vez he follado puesto de cristal. Le digo que no tomo drogas y ella se pone a desbarrar, que el cristal es lo mejor, que ella se mete a diario pero lo tiene controlado (qué yonki no?), que si le llevo cristal me hace TODO lo que le pida, porque con cristal no nota el dolor. Y ya me corta el rollo.
Pago, nos despedimos y me marcho dejándola allí.
Resumen: muy buen rato. Polvo guarro con mucha implicación. Pero sí, es una yonki, así que no sé cómo estará un año después, pero ganas me dan de ir a comprobarlo.
Última edición por pistro; 06-08-2017 a las 23:19
Razón: Editar fecha de la experiencia
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