Nombre de guerra de la lumi: Zara
Nacionalidad: Venezolana
Forma de Contacto:
Hilo profesionales:
Web profesional:
Fecha aproximada: Septiembre
Lugar: Murcia
Instalaciones: Lo habitual. Piso de varias habitaciones con una para específica el lío.
Higiene: Buena
Precio: 120 euros/hora.
Edad: Unos 25.
Cara: Guapísima.
Pelo: Rubio.
Cuerpo: Pibón.
Pecho: Operado. Dos buenos melones para jugar con ellos.
Culo: Lo mejor.
Piercings y tattos: Algunos dibujos por el cuerpo, pero nada destacable.
Defectos corporales: No vi.
Actitud: Buena. Simpática.
Conversación: No suelo yo hablar mucho, pero puedes conversar con ella.
Besos: De novia.
Fuma: No me pareció.
Francés: Se la traga bien, llegando bien abajo. Puedes follarle la boca, si sabes.
Forniqueo: Te dirige ella y lo hace con maestría.
Griego: Dice que es su especialidad y tiene culo para que lo sea, pero no te lo ofrece y si no estás atento, no lo catas. A mi me pasó 😓
Lo mejor: Que es un bellezón y folla bien.
Lo peor: Que parece un poco bipolar.
¿Repetir? Sí
¿Recomendable? Sí
Valoración global de la experiencia: 7 (por eludir el griego)
Relato:
Quedé con la chica en septiembre. El piso está por la avenida Juan Carlos I. No fue difícil aparcar y me dio las indicaciones para ir directo al piso. Me hizo esperar un poco en la puerta de la casa.
Al abrir, tal cual la ves en las fotos. Rubia, alta, guapa, con dos buenos melones y un culo de 10. Pasamos a la habitación, al fondo de un pasillo, y me invita a ducharme, solo.
Al salir, le pago y empieza la mamada sin goma. Muy buena. Salivada y profunda. Primero de pie y luego sobre la cama. Le toco todo el cuerpo, que es espectacular y le oído 69 a lo que accede sin problema. Ella me propone que le coma el culo y accedo. Delicioso.
Me enfunda y nos ponemos al lío folleteo. Se mueve de profesional. Ella encima dándome la espalda, cabalgando. Tumbada en la cama y yo dándole. De pie (o parados, como dice ella). Y noto que me voy a correr.
Me dice que acabe en su boca (o al menos eso entendí yo). Me la come hasta que estallo sin sacarla de su boca y le tiro toda la corrida en la boca o más bien en la garganta. Un espectáculo. Se queja de que no era eso lo que me había dicho, sino que me corriera en su cara, pero no de malos modos, así que bien.
Ducha y despedida.
Al salir en las habitaciones del pasillo veo que hay más gente en el piso, pero ella me tapa la cara para que no vea.
En definitiva, una buena experiencia, pero sin griego no puedo darle el 10. Fallo mío y dejadez suya. Tengo pendiente una
próxima vez para probarlo bien.