Hace unos días estuve con ella en Vitoria. La encontré desmejorada, tanto de cuerpo como de cara, con calvas, nada que ver con cómo era antes. Eso ya me bajó bastante el calentón. Luego la encontré bastante vaga, no se lo curra tanto. El francés aceptable, pero a mí me gusta que me lo hagan tomándose su tiempo, con calma. Sigue siendo bastante habladora (quizás demasiado) y simpática, pero se ha malacostumbrado a hacer lo mínimo posible en el sexo y acabar rápido. Como dicen algunos compañeros, hace de todo menos por detrás y es bastante guarrilla, más que cuando la caté un par de veces hace unos años. Ahora soy de gustos más refinados y no me dejó muy satisfecho. El piso está bien y a ella no le noté ningún olor raro, aunque no se lavó delante de mí.
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