Nombre de guerra: Lucía
Nacionalidad: Venezolana
Forma de Contacto: WhatsApp 614865287
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Fecha aproximada: hace un par de semanas
Lugar: Santiago
Instalaciones: Piso compartido con otra chica
Higiene: No se aseó, ni se lavó.
Precio:60€ 30min / 120€ 1h
Edad: Ella dice 22 años, posiblemente alguno más
Cara: Rasgos latino. Pero NO es ni por asomo la chica de las fotos.
Pelo: Moreno
Cuerpo: Unos 1,70m de altura, cuerpo normal y con curvas
Pecho: Normales y naturales.
Culo: Con curvas
Piercings y tattoos: Ninguno
Defectos corporales: cuerpo poco trabajado, y con barriguilla
Actitud: PÉSIMA. Sinceramente, de las peores actitudes... Muy distante, fría y evitando la mirada.
Conversación: Mala.
Prácticamente nula, respondiendo con monosílabos.
Besos: No
Fuma: No
Francés: No. Ni con, ni sin... Sólo lo hace si se paga un suplemento del que sólo te habla cuando estás en el piso
Forniqueo: Malo. Está parada esperando a que acabes
Griego: no pregunte
Lo mejor: Tetas naturales
Lo peor: Actitud pésima. No es la de las fotos y desde el primer momento te está pidiendo suplementos
¿Repetir? NO. Ni aunque me paguen...
¿Recomendable? NO, en absoluto.
Valoración global de la experiencia:. 0/10
Relato:
La contacto por WhatsApp y posteriormente por teléfono. Bastante seca por teléfono, pero aun así decido ir.
El piso está situado en la Plaza Roja, en Santiago, y es muy oscuro. Tuve que usar la linterna del móvil, porque era imposible caminar en tanta oscuridad y con tantos trastos tirados por el piso. Está compartido al menos con otra chica, aunque podrían ser más.
La chica no está mal. Es una latina, con pecho natural y buen culo.
Pero NO es para nada la chica de las fotos, ni se le acerca. Aun así, como físicamente no estaba mal, me aventuré.
Su actitud desde el principio era un poco distante y desde el momento que tuvo el dinero en su mano (pagué por media hora) su comportamiento cambió para peor. Evitaba la mirada y el contacto y se sentó en la cama esperando.
Me aseé por voluntad propia y ella se quedó en la habitación.
Empezó a pajearme, mientras miraba la televisión y cuando le pedí que me la chupase me dijo que eso la tenía que pagar a parte. Estuvo durante un rato en esa posición, y cuando estoy a tono le pido algo de folleteo, a lo que accede pero manteniendo la mirada hacia otro lado y dejando que yo llevase la voz cantante.
Empezó ella arriba, pero cuando pasó un minuto dijo que se había cansado, así que la puse a cuatro patas y le di con todo. A los dos minutos se volvió a cansar de estar a cuatro y ahí me harté... Me largué de allí sin acabar. Nunca en mi vida había visitado una chica tan poco profesional.
Quizás, el que lea este relato puede pensar que soy un viejo, gordo, feo y deforme y por eso evitaba mirarme... Pero no. Tengo entre 30 y 40 años, soy alto, cuerpo delgado, es decir un chico normal, limpio y que se cuida. El problema era ella, que no quería follar, sólo quería agarrar la pasta y que me largase pronto.
Por suerte se marcha de Santiago y se va para Ferrol.
Sinceramente, de las peores experiencias de mi vida. Nunca me había ido sin haber terminado.