Busco Escort, Novedades y ConsultasAquí pondremos todas las novedades y consultas sobre escorts. Si bien, cuando se posteen experiencias, se moverá al foro apropiado.
Aunque la he buscado a Alba de nuevo en GirlsMadrid, no la he encontrado. Creo que se ha movido a Barcelona, o puede que haya dejado temporalmente este trabajo. De todas formas, aunque con retraso, os dejo aquí mi experiencia con Alba por si – de volver a incorporarse- os resulta de interés
Nombre: Alba Nacionalidad: Española Edad: declara tener 30, pero quizá tenga 30 o 35. Complexión: es lo que yo llamo una “mujer rotunda”, no está delgada, ni tampoco rellena. Es una mujer con un físico enloquecedor. Carácter: muy alegre y simpática, nada afectada. Es una mujer muy fácil de tratar, muy llana, y con un maravilloso punto de morbo en muchas de las cosas que hace o dice.
Servicios: siento mucho no poder muchos datos aquí; francés: yo siempre lo pido “con”; griego: lo ignoro, no lo solicité. Teléfono: 669570308 Fecha del encuentro: primera quincena de abril de 2012. La cita: Hablamos una vez, ese mismo día por la mañana, antes de quedar en la segunda llamada. Como siempre, yo viajaba a Madrid por trabajo y dependía del “planning” que me impusieran. Me surgió un hueco en la agenda (me cancelaron, afortunadamente, una cena de trabajo), la llamé, y como ya me había gustado mucho por teléfono la primera vez, quedé con ella sin más. El encuentro. Tuvo lugar en el Vips que hay en la Plaza Canovas del Castillo, aunque no llegamos a entrar. Llegué algo tarde (apenas 10 minutos) y ella ya estaba fuera esperándome. Vestía “de calle”, como una chica más, sin estridencias de ningún tipo, sin llamar la atención lo más mínimo. La cena. Cenamos en “[Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]”, en la calle del Prado. Escogí este “coqueto ristorante” porque estaba muy cerca de [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] y podíamos hacer el trayecto a pie (apenas nos llevó 10 minutos); además, me parecía un lugar muy apropiado para una cena rápida con Alba, mucho mejor que otros como mi favorito “De María”.
Como suele ocurrir en estas ocasiones, ninguno de los dos tenía mucha hambre. Pedimos dos primeros (“Melanzane parmigiana” y “Insalata del mar”) y hablamos de nuestras cosas: En la distancia corta, Alba se revelo como una mujer agradable, muy alegre y jovial, sin complejos de ningún tipo, como si de un avance de lo que poco después habría de venir se tratara.
Ninguno de los dos probó el alcohol durante la comida, y ninguno renunció a un café al final.
La cena terminó apenas hora y cuarto después de haber empezado. El regreso al hotel. La vuelta al hotel fue a pie. No recuerdo muy bien de lo que hablamos, pero sí que Alba sonreía y me transmitía su alegría. Si no fuera porque me conozco bien, me pareció por un instante que le tardaba llegar a la habitación tanto como a mí. El servicio: en la habitación de mi hotel (como suele ser norma últimamente el [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]) Alba no me defraudó ni lo más mínimo: una chica implicada, con ganas de agradar, de disfrutar y de hacer disfrutar a quien con ella está (Quizá en algún momento pudo pecar de “sobreactuación”, pero eso también puede deberse a que mi autoestima está muy baja últimamente).
Alba demostró ser una buena conocedora de su oficio, no sólo por la variedad de a “artes” que conocía, sino también por saber captar lo que yo en ese momento necesitaba. Supo medirse, actuiar y dejarme actuar.
En la hora y media larga estuvimos juntos en la habitación, ambos nos saciamos el uno del otro varias veces, y sólo el hecho de que ella tuviera que madrugar al día siguiente impidió que estuviera más tiempo.
Los servicios prestados ya lo especifiqué al principio.
El pago. Alba tiene una tarifa “oficial” de 200 eu./hora, creo…Evidentemente, para esta cita (de algo más de 4 horas) negocié un precio "algo" inferior. La despedida: se despidió de mí con un besazo en la boca, yo de pie semidesnudo y ella ya vestida, lista para tomar su taxi. Me hizo prometerle que la llamaría de nuevo cuando volviera por Madrid (“Aunque no me invites a cenar no pasa nada…puedes gastarte el dinero de formas más divertidas”, vino a decir...muy lista ella!)
Ya me contaréis que os parece este relato de mi experiencia con Alba.
Espero que esto que acabo de escribir sea de utilidad a alguno de vosotros.