Cita:
Iniciado por alic
Yo si, varias veces, pero no en travestis. De hecho, yo cambiaría "normales" por "envidiables".
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Yo en travestis no he conocido ninguna. Con un par de ellas tuve una relación que fue más allá de la de cliente: comimos varias veces juntos, salimos alguna noche etc... Y suscribo las palabras de Juanhoz. Sus vidas eran todo menos envidiables.
Pensad que la mayoría son sudamericanas y de estrato social bajo. Su nivel cultural es mínimo (no hay que ver más que los textos de sus anuncios), muchas dejaron la escuela siendo chavales de 10 u 11 años cuando con la pubertad empezaron a tener dudas sobre su identidad sexual. En sociedades tan machistas y tradicionales (y religiosas) como muchas de sudamérica, sufrieron rechazo y exclusión, empezando por su propia familia. No es raro que éstas los echen a la calle cuando sorprenden al chico maquillándose o vestido con ropa de mujer.
Imaginaos un chaval de 14 0 15 años en la calle. No hace falta decir dónde caerá, quién se aprovechará de él etc... La necesidad de tener dinero para poder cambiar su cuerpo les hace cometer barbaridades (inyectarse silicona de mala calidad en los gluteos, que luego se les enquista u otros productos...). Sin operaciones no pueden sentirse bien ni tener clientes, pero sin dinero no hay operaciones. La mayoría empiezan en la prostitución homosexual teniendo que aceptar de todo. Mi "amiga" colombiana me contó cosas sobre la prostitución callejera en su país alucinantes: violaciones sistemáticas de policias y grupos de hombres, palizas, muertes que nadie denuncia ni investiga. Vamos, como lo que le hubiese pasado en España hace 60 años a un homosexual que hubiese ido a una comisaria a denunciar...
Y luego todo lo ya dicho: inestabilidad afectiva, belleza efímera y superficial imposible de mantener durante mucho tiempo, consumo de sustancias no recomendables etc...
Muy pocas logran ahorrar algo del dinero que ganan para poder permitirse el lujo de vivir el resto de su vida sin problemas.
En fin, que no se trata de tenerlas lástima pues hay de todo y su pasado y todo eso no tiene porqué justificar lo que a menudo los clientes sufrimos:engaños, malos modos etc.., pero de ahí a pensar que su vida es de color de rosa va un abismo...