Visité a Alice un día más caluroso de lo normal de este agosto de ola de calor continua. Hubiera sido un detallito ofrecer un vaso de agua o botella pequeña o algo, menos mal que estaba la ducha para recuperar fuerzas y los aparatos de aire repartidos en la habitación y entrada ayudaron también bastante.
Del físico ya se ha comentado por otros compañeros en detalle así que solo comentaré que a mí me pareció guapa y qué tiene donde agarrar sin llegar a sobrarle nada. Creo que con las fotos te puedes hacer bastante a la idea de lo que te vas a encontrar, salvo por los tatuajes, que menudas horas le tiene que dedicar al Photoshop para quitarlos, porque luego me he fijado y es que no hay rastro de ellos en las fotos y tiene unos cuantos y alguno no precisamente pequeño.
La única pega que pondría sería que estuvo demasiado pasiva para mi gusto, es decir tuve que ser yo el que dirigiera toda la acción e ir diciendo lo que quería en lugar de llevar ella algo más la iniciativa. Lo único que sí buscaba de vez en cuando eran los besos, cosa que me sorprendió y gustó mucho. Y la conversación también fue muy agradable.
Recomendable: sí, aunque solo sea una vez para estar con una chica amateur.
Repetir: por supuesto, hay que ver cómo evoluciona la relación y si toma un poco más las riendas al no ser ya la primera vez. A ver cuando comience las clases en septiembre si se puede reservar cita sin tener que hacerlo con semanas de antelación. Y además de vez en cuando está bien salir del circuito de profesionales y estar con chicas menos resabidas.
Valoración global de la experiencia: 9, si hubiera sido más proactiva posiblemente se llevaría un 10. Una pega es el tabaco que yo creo que necesita fumar por los nervios de la cita y lo hace en la habitación. Y como la habitación es pequeña, cabe justo la cama y un armario, con puertas de espejo que dan mucho juego, y la ventana está cerrada porque da a un patio interior pues se queda un poco de olor a tabaco que según pasa el tiempo se va.
|