Nombre de la Chica: Bárbara
Fecha: Esta semana
Dirección: C/ Orense de la localidad de Madrid.
Teléfono: 650941375
Horario de Atención: Por la tarde.
Instalaciones: Estudio muy coqueto, reformado por dentro, y muy bien decorado. El baño tiene unas buenas instalaciones con ducha cómoda y amplia. La cama de muy buena calidad. En el tema de instalaciones del apartamento, no hay queja ninguna; buen ambiente, y buen olor.
Nacionalidad: Española.
Edad Apróximada: Entre 20 y 23 años. No me dijo la edad, pero es la que calculo aproximadamente.
Tarifas Aplicadas: 100 euros la hora.
Descripción de su Físico: Como pueden ver ustedes en las fotos, no engaña en ningún momento. Visto por mi en persona; describiría un físico catalogado como "teen". Jovencita, morena, guapa, con un cuerpecito bastante apetecible. De físico no está mal.
Frances: Sin duda la especialidad de la casa. Natural, y hasta el final.
Griego: Sí. Me dijo que tenía un suplemento de 20 euros, no contraté ese servicio.
Besos en la Boca: Si. No pone pegas a la hora de besar, y corresponde ella de igual manera.
Implicación: Creo que es buena implicación, y en ningún momento estuvo pendiente de la hora. Es más, me pasé la hora pactada, y fue todo en un ambiente relajado y distendido.
Recomendable: En mi opinión, es un servicio que merece bastante la pena en relación a calidad-precio.
Repetir: No, no suelo repetir con las chicas. Creo que lo bueno de este "mundillo" es la variedad y comparación con otras chicas.
Lo mejor del servicio: El francés que te deja sin aliento, y te tiemblan hasta las piernas. Las instalaciones, y el trato de la señorita que tuvo conmigo.
Lo peor del servicio: Que tiene portero los apartamentos, y es un cotilla de mucho cuidado.
Era uno de esos días libres que apetece pegarse un homenaje, y contratar los servicios de alguna de estas señoritas comentadas por los compañeros, así que opté por los servicios de Barbara.
Si es cierto, que con el tema del teléfono cuesta bastante localizarla. Seguramente porque tenga una buena agenda de clientela, y no pueda coger el teléfono. Algo normal y comprensible.
Después de contactar con ella, reservar cita, y darme las señas de su apartamento, decidí marchar para el lugar.
Está en la calle Orense de Madrid. Para los compañeros que van en vehículo, si es en día laboral se puede aparcar bien porque hay zona azul ( más barato) y verde ( más caro) debido a que hay mucho movimiento de vehículos al ser una calle comercial. De todas maneras, tienen ustedes también parking en las cercanías del apartamento, por el ejemplo el de la calle Hernani. Para los que acudan en transporte público; está el metro de Nuevos Ministerios, así como la estación de Renfe con el mismo nombre, y una serie de autobuses que aparcan en frente del portal.
Cuando estuve en la zona la llamé, y me dió el número de apartamento.
La pega que le pongo, es que el edificio tiene un portero que es bastante cotilla. Te pregunta a dondes vas, a lo cual yo le respondo a que planta me dirijo, pero sigue insistiéndome que a que piso iba exactamente. Se lo dije, y dejó de molestarme. Casos como estos son los que restan intimidad al servicio, y más con un portero que se entro mete con la gente que accede.
La instalaciones, como comenté anteriormente, están en perfecto estado. La ducha es amplia, dandote ella toalla y zapatillas. La cama es muy buena, y pone una sábana limpia encima.
Lo mejor del servicio, es el francés natural que hace. Muy salivado, con mucha maestría, y hay momentos en que te tiembla todo el cuerpo.
El sexo es bueno, y para los amantes de coñito estrecho, este es uno de ellos.
Hubo folleteo en las posturas que yo quise. Besos en todo momento, francés natural cuando se lo pedía, y terminé corriéndome en su boca sin que ella dejará escapar una gota. Se levantó, y lo escupió en el lavabo.
Yo me quedé tirado en la cama relajándome un poco, y después de un poco de charleta, una ducha, y la despedida.
Cuando bajé el portero estaba a su rollo. Me despedí de él cortesmente mientras salía por el portal, y al llegar a la calle me golpeó en la cara el frio gélido de las calles de Madrid. Me monté en mi vehículo, y de camino a mi casa, no me fui con la sesanción de haber tirado el dinero, sino todo lo contrario; de pagar por algo que me lo he pasado bien. Ya que en muchas ocasiones, cuando acabas el servicio te das cuenta que has tirado los cien euros a la basura. Creo que en este aspecto muchos compañeros me comprenderán.
Resumen: Un servicio que no es malo, pero sin llegar a la catalogación de "altísima calidad". Puedo asegurar que no te vas con la sensación mencionada anteriormente. Sino que pagas, y disfrutas; eso hoy en día es díficil de conseguir.
Un saludo a todos, y espero que mi aportación les valga a ustedes de ayuda.
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