Estuve hace unas semanas en este piso y, en principio, pensaba que la chica con la que iba a estar era la tal Dayana de la que habláis aquí (pues la tal Dayana se anuncia con este número). Así me pareció en todo momento durante la cita (yo la llamaba por ese nombre y ella no me decía lo contrario) pero, después, viendo varios anuncios así como el perfil de WhatsApp de la chica aparece como Rocío. Pongo aquí la experiencia de la chica y su ficha para que me confirméis (o desmintáis) si es la misma profesional o no.
Ficha de la chica
NOMBRE: Dayana/Rocío.
TELÉFONO: 619859015.
NACIONALIDAD: Paraguaya.
EDAD: 40 años, según sus anuncios (yo le echaría algunos más).
FÍSICO: Estatura media (sobre 1,65 m), pelo rubio teñido rizado y largo, piel canela, complexión media (ni gorda ni delgada), tetas medianas (una 85 ó 90), sexo depilado y culo bonito para ser madura.
FUMADORA: No me pareció.
CON TATUAJES: No.
CON PIERCINGS: No.
HIGIENE: Buena.
DURACIÓN Y PRECIO DEL SERVICIO: Media hora por 40 euros (con griego, 50).
OFRECE DUCHA: Antes del servicio y después.
DA BESOS: Ansiosos y con lengua (e, incluso, dientes).
HACE FRANCÉS: Sí, natural y hasta el final.
HACE GRIEGO: Sí, con suplemento de 10 € en la media hora y de 20 en la hora.
IMPLICACIÓN EN EL SERVICIO: Buena.
CONTACTO:
TIEMPO Y LUGAR DE LA EXPERIENCIA: A finales de julio en el piso de Calle Larra que algún forero ha indicado ya.
LO MEJOR: Simpática e implicada y con buen cuerpo para ser madura.
LO PEOR: Algo bruta en el servicio.
GANAS DE REPETIR: Como plan B, quizá.
Relato de la experiencia
Contacto con Dayana/Rocío por WhatsApp reservando cita para el día siguiente. El día y la hora acordados me presento en su piso. Me lleva hasta la habitación y allí concertamos el servicio (¡ojo!, porque como no le aviséis al concertar la cita de que queréis griego no os lo va a hacer). Me desnudo y me conduce hasta el baño donde me da una toalla limpia y me lavo los bajos en el bidé (no me hizo falta más, estaba recién duchado).
Salgo del baño (ella no se asea pero se notaba que estaba recién aseada) y empezamos. Se quita previamente un colgante que llevaba puesto. Le quito el vestido (llevaba uno ajustado, como de estampado de leopardo) y comienza el “magreo”. Ahí ya empiezo a notar su “fiereza”: me manosea como si no hubiera mañana y me besuquea con tanta ansia que, al meterle la lengua para darle un buen morreo casi me la muerde (tras eso ya no intenté más besos con lengua, jajaja).
La termino de desnudar mientras ella manoseaba mi polla hasta ponérmela bien durita. Le propongo seguir con el “magreo” revolcándonos por el suelo y ella accede. Pone la sábana al lado de la cama y, al lío. Infinidad de caricias y besos (esta vez sin lengua ya) y se baja hasta mi polla. Aquí muestra el mismo ansia que con los besos y los dientes vuelven a aparecer por lo que le pido que se modere. A partir de ahí, con todo ya más tranquilo, disfruto más del servicio, que continuamos dando un buen repaso mutuo a nuestros cuerpos con las manos y la lengua (como la chica estaba tan sumamente cachonda casi se corre en mi cara).
Tras esto le pido follar, pero ya en la cama. Antes, y por si creyera que no estaba lo suficientemente “a tono”, quiso seguir con los preliminares restregando su coñito contra mi polla (no fue una follada “a pelo” pero a veces daba esa sensación, muy morboso todo, hay que decirlo). A continuación pasamos al folleteo: cabalgada (la hace bastante bien aunque casi me clava un pendiente, menos mal que se los quitó luego) y misionero y le pido acabar en su boca donde le eché hasta la última gota (que luego escupió en una toallita) mientras, además, me acariciaba las bolas (y ella se volvía a correr). Después de esto, charlita, duchita, me visto, dos besos, me acompaña hasta la puerta y me voy.
En resumen, una experiencia que no ha estado mal con una “madura intensa”. Personalmente, no me gustan ni tan maduras ni tan “intensas” pero, dado que me pilla cerca del “curro” y tiene una buena relación calidad/precio, como plan B puede valer.