- Nombre de guerra: Katty.
- Nacionalidad: Venezolana.
- Forma de Contacto: Telegram @katty189 y WhatsApp 603364773 (ha actualizado el número)
- Hilo profesionales:
- Web profesional:
- Fecha aproximada: primeros de enero de 2025.
- Lugar: Mi piso. No tiene sitio, solo hace desplazamientos.
- Instalaciones: Qué voy a decir, mi piso mola.
- Higiene: Impecable, todo huele y sabe como tiene que ser.
- Precio: 80€ x 30 minutos, 150€ x 1 hora. Incluye el desplazamiento.
- Edad: No más de 23 años.
- Cara: Muy guapa, aunque tiene rasgos de cría.
- Pelo: Pelirrojo, largo y rizado.
- Cuerpo: Esbelta y bajita, muy manejable.
- Pecho: Pequeño pero bonito.
- Culo: Duro y bien puesto.
- Piercings y tattos: Varios tatuajes pequeños en los brazos, espalda y hombros. Varios piercings.
- Defectos corporales: Nada reseñable.
- Actitud: Abierta y extrovertida, muy simpática.
- Conversación: Amena y agradable; se nota que es joven pero inteligente.
- Besos: Muchos, con lengua y guarros, un placer.
- Fuma: No es probable, no noté olor ni sabor.
- Francés: Natural, salivado y con ganas, de los mejores que me han hecho.
- Forniqueo: Se maneja bien (lo explico en el relato).
- Griego: No pregunté.
- Lo mejor: Casi todo, es una diosa.
- Lo peor: Es muy joven; está en esto por motivos económicos y, aunque parece que lo disfruta, lo hace por obligación.
- ¿Repetir? Si repetiriía si no fuera por lo ya mencionado, me da reparo que lo haga por obligación y que sea tan joven.
- ¿Recomendable? Si, sin duda
- Valoración global de la experiencia: 10/10.
Relato:
Aunque no suelo contactar con chicas de las que no encuentro valoraciones o recomendaciones, me apetecía probar algo nuevo. El contacto fue rápido y fácil, con comunicación fluida a través de telegram. Me informó bien sobre lo que hacía y lo que no. Me apetecía garganta profunda y facefuck, y como no lo mencionó en su primer mensaje se lo pregunté directamente, accedió con condiciones y pactamos cómo sería. Cerramos cita para ese mismo día, dos horas.
Llega puntual (de hecho, antes de hora). Pasa al baño y sale con un modelito de lencería que si no tienes el corazón sano te da un infarto. Pasamos al dormitorio, besos con lengua y con mucha acción, magreos varios y directamente se arrodilla en el suelo para sacarme al soldadito de los pantalones. Como teníamos dos horas todo fue con calma, los primeros 40 minutos fuero todo orales en distintas posturas, ella a mi, yo a ella, 69, y el facefuck que habíamos pactado, terminando en su cara y tetas.
Se lava, hablamos un poco mientras me recupero y volvemos a la acción. Por motivos míos (edad y peso, principalmente) no pude terminar la segunda vez. Lo intentamos, ella se esforzó bastante, hubo folleteo vario y estuve a punto un par de veces, pero no hubo manera. Aún así, fue una experiencia de las mejores que he tenido, muy recomendable.