Yo quedé con ella hace un tiempo. Es la típica tía que va de sobrada. Me dijo que básicamente ella hacia lo que le daba la gana. Si un día le apetecía quedar, pues quedaba y si no, pues no. También me comentó que a veces tenía visitas inesperadas y, si coincidía con que alguien con el que había quedado, estaba ya de camino, pues se tenía que dar la vuelta, pero que no era culpa suya ni ella tenía que dar ninguna explicación.
Respecto al sexo, luces y sombras. La chica no es fea y tiene buenas tetas, pero le sobran 10 kilos, casi todos ellos en la cintura.
Después de pasarme al baño, vuelvo y dice que va ella también. Cuando vuelve, yo que soy muy tocón empiezo a meterla mano, pero noto una actitud pasiva por su parte, vamos que a mí
prácticamente ni me toca. La digo que se tumbe y empiezo a masturbarla bien, a hacerle dedos, y ella se deja hacer, pero vamos, que de hacerme algo a mí nada de nada. Pone cara de que goza, se toca... Cuando llevo 10 minutos así me dice que no le haga dedos, que no le gusta nada, que sólo la toque por fuera. Me dejó bastante descolocado.
Al final opto por tumbarme yo, y entonces sí que empieza a chuparla con buena técnica aunque sin pasión. No obstante, no tardo en correrme en su boca. Se queda algo así de un minuto con la leche en la boca pero creo que no se la traga. Pasado el minuto se va hacia una mesa donde tiene toallitas y otras cosas, y parece que coge una y la usa para sacarse la leche de la boca. Como todo esto fue de espaldas a mí, no estoy seguro al 100% de que no se lo tragara, pero tenía toda la pinta. Después me dice que va al baño.
Pienso en decirle algo al respecto, pero como queda tiempo para otro disparo, pienso en aseguranme de que el segundo se lo trague.
La chica vuelve y yo estoy tumbado en la cama, pero no se tumba conmigo, sino que se queda sentada con medio culo fuera de la cama, como si le diera cosa cualquier contacto. Muy raro, la verdad, es la primera vez que me pasa algo así. Al final, le digo que me la chupe y otra vez con ganas y buena técnica se pone a ello, pero igual que antes es como si le diera igual lo que estaba haciendo. Así un rato largo, pero no consigo correrme, se lo digo y me dice que cómo es eso. Le pregunto, para ver si me pongo a tono: "¿Qué pasa, te has quedado con ganas de más leche?" y me contesta con total desdén: "No, a mí me da igual". Eso ya es la gota que colma el vaso y decido irme.
Así que ya sabéis, luces y sombras y el riesgo a ir para nada. Vosotros mismos, yo no repetiré. De todas formas como no es profesional supongo que el feeling que tengáis con ella influirá mucho en su implicación.