Carita de inocente y morbosa
Nombre de guerra: Lorena
Nacionalidad: posiblemente chilena
Teléfono: 617516194
Lugar: 100 € la hora con francés con condón
Instalaciones: Apartamento con dos habitaciones recogido pero no muy limpio
Edad: 25 o 27
Cara: Guapita y algo gordita, como el cuerpo. Tiene una sonrisa bonita y mirada tímida e inocente
Cuerpo: Alta, como 180 cm con los tacones puesto. Todo natural. Fotos con exceso de filtros donde puedes pensar que te encontrarás un pibón curvy. En persona le sobre algunos kilos, tiene algo de tripa y la celulitis va haciendo mella
Pecho: Mediano y un poco caído
Culo: Muy grande, duro
Defectos corporales:
Actitud: Dulce y servicial
Conversación: la justa
Besos: Los justos, normalitos
Francés: con condón. No es una porno star pero se nota que le gusta comérsela con cariño
Griego: sí pero no lo pedí
Lo mejor: su cara tímida y cachonda a la vez
Lo peor: el cuerpo y que te saca antes de tiempo
¿Repetir? Posiblemente
¿Recomendable? Sí, es como la vecina joven timidilla y cachonda del piso de enfrente
Valoración global de la experiencia: Aceptable: 6 de 10
Una tarde por el centro me llama la atención el anuncio de Lorena, la llamo y quedamos dos horas después en un lumi edificio de la Plaza de los Cubos. Me recibe una chica muy guapa y joven, más bien grande, y me hace pasar a una habitación con tatami en el suelo, camilla y sofá, bastante espaciosa y fresca.
Me pasa a la ducha y al rato viene a buscarme. Me retira la toalla y le pido empezar con un masaje en la camilla y se pone a ello. Me dice que no es su fuerte e igualmente acepto. Tiene unas manos tan suaves que da gusto sentir y eso que el masaje no vale mucho. Me pasa al tatami y la pido que no vaya tan al grano y así lo hace. Un poco de besos sin mucha lengua, caricias con las uñas y notas como se va mojando. Me pone el condón y me la come un rato manteniendo la sonrisa dulce y mirada huidiza y sonrojada que pone a cien. Pasamos al 69 y según la voy comiendo se va abriendo su tremendo coño empapado en la cara mientras profundiza más con mi miembro.
La digo de cabalgarme lento porque me tiene a puntito y así lo hace. Culminamos con ella cuatro en el sillón, bombeándola de pie. Es una pasada porque aunque es grandota, se nota que le gusta que la traten con cierta autoridad por las caras que pone y lo dispuesta que se muestra. Es un poco viciosilla y tiende a la sumisión si vas con cuidado.
Al llegar, tarda en abrir la puerta y desde que entré hasta que salí, no llegó a la hora.
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