Lucía es un caos de mujer y nunca se sabe cuándo atiende, cuándo no, por cuánto ni con cuánta implicación. Para mí hace tiempo que es un plan C por lo menos, porque ha habido veces que de repente se ha puesto a morrearme a saco y le ha dado al tema con mucho vicio y otras que estaba de resaca con los pies sucios y despachándome en el sofá de su salón. Es la versión más pura de la "bala perdida" de este negocio. Siempre tuvo un potencial magnífico para ganar mucha pasta en esto pero nunca lo ha aprovechado del todo bien, por mucho que se lo proponía. No sabe ser seria.
Así que como cualquier lotería, es cuestión de seguir jugando.
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