Marta 634902059
Nombre: Marta
Nacionalidad: Española
Contacto: 634902059
Fecha: Septiembre de 2015
Instalaciones: Piso antiguo tipo corrala, no excesivamente limpio y desordenado.
Precio: 50€ media hora.
Edad: Unos 30 años
Cara/Pelo: No me parece guapa, cara redondeada, simplona, ojos verdes, dientes oscurecidos (tabaco?). Melena corta morena.
Cuerpo: Unos 1,70cm de altura, cuerpo flácido, sin firmeza.
Pecho: Bonito, en su justa medida, no caídos, lo mejor de ella.
Actitud: Intenta ser simpática pero es más rollo pim pam y que pase el siguiente.
Conversación: Bastante trivial.
Besos: Sí con lengua, te pregunta antes si te gustan (en la hora que dije que sí, ver expe.).
Fuma: El piso olía a tabaco.
Francés: Natural, hasta el final no sé.
¿Repetir? NO. Ni loco
¿Recomendable? No.
Experiencia:
Me recibe con un vestido negro de una pieza, barato, como de mercadillo y con apariencia de bastante uso. Mini charla intrascendente, el calor, cómo he encontrado el sitio, pregunta cuánto quiero estar, media hora, ya veía que no me atraía mucho, pago y pido ducha.
El baño pequeño, estrecho, y la ducha también, con cortina de plástico, difícil no empaparlo todo.
Vuelvo del baño, y ella me espera en lo alto de la cama. Subo la escalerilla y ella ya está en ropa interior, se acerca y me pregunta si me gustan los besos que ella es muy besucona, digo que sí. Lástima de no haberme quedado mudo en ese momento.
Se lanza a besarme profundamente metiendo toda la lengua, noto que me pincha su bigote, abro los ojos para comprobar que sigue siendo una tía la de la cama; pero lo peor es que empiezo a percibir un sabor nauseabundo, y un olor fétido que emana del pozo de su boca, a duras penas contengo la náusea, me aparto; sé que la cita va a ser una gran mierda, como la que seguro se habrá comido antes de abrirme la puerta; porque de otra manera no me lo explico. Quiero salir de allí cuanto antes, acabar ya. Después de haber pagado quería correrme rápido y salir echando hostias. Le quito el sujetador, tiene unas buenas tetas, las acaricio, estrujo y pellizco, pero no se las beso ni chupo, no quiero volver a besar ninguna otra parte de su cuerpo. Ella se acerca para besarme de nuevo, aparto su cabeza y la bajo a mi polla para que me la chupe, me quita el calzoncillo, el amigo está retraído y flácido, no le culpo; me pajea y cuando va a chupármela le digo que me ponga un condón que lo prefiero así (mentira), me la chupa sin fuerza y ayudándose de la mano, no digo nada, es la única manera de que eso se levante. Cuando está a media asta se pone encima para follar, la altura de la cama con el techo impide que me cabalgue con la espalda recta, se inclina sobre mí y se mueve adelante y atrás. Yo mientras le agarro de los pechos y se los estrujo, poco después ella finge un orgasmo, (que triste, ella finge un orgasmo, y yo que me gusta). Pero lo peor es que tras su “orgasmo” se deja caer sobre mí y jadea frente a mi cara volviéndome a gasear con su aliento. ¡Hasta aquí hemos llegado!
Me incorporo y me pongo en posición de A4 , lo más alejado de su boca. De mi mente saco el arsenal de aquella chica que nunca has podido follarte, doy con fuerza, casi con rabia, mi polla ahora sí responde bien, crece en volumen, ella empieza a gemir, ahora no parece fingido. Me pide que siga, yo me cabreo; encima de lo mal que lo estoy pasando…, se va a correr ella antes que yo…, me concentro, acelero el ritmo y por fin me corro antes de que lo haga ella. He ganado la carrera, lo único que me satisface de toda la cita; victoria Pírrica.
Eres cañero, como yo, me dice. Sí hija sí, si tú supieras. Pero no sabrá; porque no soy de montar pollos, y después de pagar y dentro de la cama que podía hacer, ¿irme con los huevos cargados?
Me duché, me vestí y me fui sin los dos besos de rigor. De camino a casa me comí 4 pastillas Smint que siempre llevo porque soy fumador, ese sabor y olor aún persistía en mi boca, que asco. En cuanto llegue me cepillé los dientes y utilicé una buena cantidad de Listerine del extra fuerte, sólo así se fue su presencia, para que os hagáis una idea.
No vuelvo, ni aunque me paguen.
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