Conocí a Nuria en una fiesta de putas hace algún tiempo. Ya había oído por ahí que era una buena tragadora de leche, cosa que me confirmó en la susodicha fiesta. Me dijo que no tenía ningún problema en hacerlo, que le gustaba. Pues bien, para que decir más. Unos meses más tarde llegó por fin el momento de visitarla. Fue concretamente a finales de agosto y fui a su apartamento de Lopez de Hoyos (no se si me equivoco, pero creo que se ha vuelto a cambiar de piso junto a su compañera Arancha Madrid y ahora están por la calle Alcalá a la altura de El Carmen). Ese día era la vuelta de la Supercopa entre el Madrid y el Barcelona y quería darme un homenaje antes de ir al Bernabeu para que el día fuera completamente placentero, cosa que después se confirmó con el resultado.
Nuria es una chica de las que a mi me gustan, jamona, con carne donde agarrar, con unas tetas naturales más grandes que mi cabeza, incluída la cresta. Para mi gusto no está gorda, me gustan así. Además, es una tía muy amable, te trata muy bien e intenta que te sientas cómodo en todo momento. El único pero que le pongo es su "corta" edad, 27 años. Tiene cara de joven, lógicamente. A mi es que me pierden un poco más maduritas, curtidas de rostro, que le vamos a hacer.
Besa como una novia. De hecho, me dijo que sin besos previos la relación le parecería un poco fría. Yo, encantado. Unos buenos lengüetazos antes de ir al lío nunca vienen mal. Después profunda y buena mamada y mientras tanto mi pregunta de rigor. "¿Te vas a tragar mi leche, verdad preciosa?" Y ella dice: "Por supuesto, me encanta la leche. Cada uno sabéis diferente".
Buff. Pues nada. Le dije que ya era el momento de que me diera opinión sobre mi néctar. Me corrí como un bendito, casi le lleno la boca. Se lo traga y me da la enhorabuena. "Ummmh. Está dulce, como tu nombre", dijo.
Objetivo conseguido. El folleteo me gusta, por supuesto. Pero lo del swallowing me hace perder el sentido. La verdad es que el polvo posterior no fue el mejor de mi vida. Como se ha dicho en un post anterior, parecía un poco cansada y me dejó todo el trabajo para mi solo. Debía haber tenido un día muy ajetreado. No conseguí correrme por segunda vez.
PD: Por cierto, tarifa de media hora, 60 euros, sin suplemento por el tragamiento, cosa que se agradece. Me sienta muy mal que te cobren un suplemento por ello. Opino que las cosas hay que hacerlas por amor al arte, porque te gustan, como a Nuria.
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