ofrece sin condón
Aprovechando las rebajas me pasé a conocer a Sara.
Cuando llegué a su apartamento y la llamé me hizo esperar una media hora porque todavía no había llegado. Mal empezamos.
El apartamento es de una sola habitación. Aunque es moderno, no lo tiene muy limpio, la cama sin hacer, con aspecto de no cambiar las sábanas desde hace semanas.
Sara me pareció una mujer mayor de 34, yo le echaría 38 o más. Feúcha de cara, alargada. Ella tampoco me pareció muy aseada. Es alta y además se pone unos tacones altos. Más bien es grandona, con un cuerpo ancho y nada duro. Tripa y culo blandos y sin formas. De esos que puedes meter medio dedo en la carne de lo blando que está. Y luego unas tetas operadas grandes. Las fotos deben ser reales pero realizadas de tal forma, metiendo tripa, etc., que la realidad es totalmente distinta.
Cuando la vi estuve a punto de marcharme pero después de la espera ya me dio pereza y me quedé. Creía que por lo menos tendría vicio y sería una cachonda.
Tras una ducha conjunta nos metimos en la cama deshecha. Me sorprendió que la chupa de forma muy suave, nada cañera que es lo que yo esperaba por sus mensajes, etc.
Nos fuimos animando, besando, me cogió la polla y me la fue a meter en su coño sin condón. Como vio que no se la metía me dijo que le apetecía que se la metiera así, y que me podía correr dentro también. Me dio muy mal rollo y le dije que no, que mejor me pusiera el condón. Entonces pareció como ofendida de que no aprovechara la oportunidad. Echamos un polvo normalito y yo no hacía más que pensar que ése debe ser uno de sus secretos, que ofrece follar sin condón aunque nadie lo diga, ya que no creo que me lo ofreciera a mí solo por mi cara bonita.
En definitiva, no me gustó nada, ni físicamente, ni la limpieza, ni su actitud.
|