Fui a verla. Va un poco de guay, cuando le preguntas información y eso. Piso cutrillo. Me recibe y lleva una especie de auricular psicodelico. Hace por agradar pero no es muy simpática ni cariñosa. Pero lo peor fue cuando le vi los piños, tiene fatal la boca.
Me inventé una escusa y me piré.
No he tenido experiencia con ella, pero hice caso a mi instinto, no creo que valga los 150 pavos que pide.
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