Nacionalidad: Española.
Forma de Contacto: Whatsapp y teléfono.
Hilo profesionales: http://www.spalumi.com/f14/sofiamaxi...-a-181077.html
Fecha aproximada: Primeros de Octubre.
Lugar: Mi domicilio.
Higiene: Buena.
Precio: 150 la hora con sexo.
Edad: 30 años aproximadamente.
Cara: Normal con facciones marcadas.
Pelo: Moreno, media melena por los hombros.
Cuerpo: Fibroso y duro con las curvas correctas.
Pecho: Ni grande ni pequeño, con bonitos pezones.
Culo: Redondo, apretado y bien trabajado.
Actitud: Morbosa, implicada y espontánea.
Conversación: Mucha y variada.
Besos: Todos los que quieras y los que te da ella aunque no los pidas, sin demasiada lengua.
Fuma: Si, pero no se nota.
Francés: No muy profundo, natural y mirándote a la cara con morbo.
Forniqueo: De todas las posturas y variedades, huye de los convencionalismos.
Griego: No.
Lo mejor: Su vicio, morbosidad y ganas de hacerte sentir bien.
Lo peor: Que habla mucho.
¿Repetir?:Si, seguramente.
Valoración global de la experiencia: 9.
Relato: Contacto por Whatsapp a primera hora de la mañana y quedamos para la tarde sin problema. Tras algún malentendido del lugar de recogida a lo que me ofrecí para acompañarla a mi casa, la veo llegar y ya de entrada me resulta muy atractiva y entrañable por su espontaneidad y alegría inicial, parecía que nos conociéramos de toda la vida al primer beso de saludo.
Al entrar al domicilio ya te demuestra lo que te espera, no para de morrearte y abrazarte a la mínima oportunidad, de pié, sentado y hasta en cuclillas o haciendo el pino.
Me pide bebida energética que no tengo, menos mal que ella previsora ya la traía en el bolso. Como es curiosa y quiere además fumar, lo que no permito en casa, nos subimos a la terraza y allí charlamos, o más bien tendría que decir, charla y yo escucho. De vez en cuando se acerca para darme unos piquitos castos porque nos pueden ver los vecinos y no quiero ir en lenguas.
Volvemos al salón, me siento en el sofá y de rodillas ante mí en el suelo, empieza a buscar mi entrepierna y a quitarme la camisa, ya se ha quitado el vaquero, las zapatillas, calcetines y la camisa.
En ropa interior me baja el calzoncillo y acaricia al natural mi pene que ya está más tieso que un palo, me mira con morbo e insinúa que se lo va a tragar, pero empieza poco a poco con la lengua en el glande, cada vez un poquito más, juega con su mirada y conmigo al ahora sí, ahora no, una media sonrisa y para dentro. Que placer sentir el calor de su boca y la imagen en esa postura de rodillas en el suelo entre mis piernas y yo al borde del sofá, casi de infarto, como se la traga y juguetea con ella y sus miraditas a tus ojos que hacen chiribitas.
Le propongo ir a la cama y me dice que prefiere hacerlo en sitios no convencionales, que le da más morbo en cualquier lugar y de cualquier manera que en la cama, que sigamos en el sofá. Aquello aún me excita más, y sigue chupando hasta que nos desnudamos del todo y le pido bajarme al pilón. Como ya es muy tarde y se tiene que marchar porque madruga al día siguiente, no por ser relojera, pasamos directamente al folleteo.
Encima del sofá se abre de piernas y estamos en misionero un buen rato, ella trata de que me corra pero prefiero probar el A4, así que se arrodilla allí mismo y me pone su trasero apuntando al cohete, ¡menudo especta-culo!. Apunto a su rajita y para dentro poco a poco. Se mueve de maravilla y gime y pronuncia palabras y frases para que en poco tiempo no pueda aguantar más y me corro salvajemente.
Limpieza de los dos, se viste, la pago y la llevo a la parada del bus. Un beso en los morros de despedida y hasta la
próxima.
Resumen: ¡Vaya marcha, morbo y
práctica que tiene la Sofi!. Luego te pasas una semana empalmado recordando la experiencia y a la mañana siguiente te toca consolarte tu sólo porque el amigo de abajo todavía no la ha olvidado.
Para finalizar, una máquina de hacer el amor, se ciñe a lo que le pidas con su toque personal y morbo asegurado. Seguro que para los cañeros os lo pasaréis de lujo con ella.