Un pibón
Bueno, paso a despejar dudas. Después de una tarde de calentón, ayer me decidí a pasarme a conocer a esta chica. Recibe por la calle Cidra, muy cerca de Arturo Soria, en un piso bajo sin lujos, pero decente, y ella sola.
Definitivamente es la chica de las fotos (hasta reconocí la cama y el cabecero de la misma). Es un auténtico pibón: 30 años, rusa, el cuerpo es el de las fotos sin duda, y mejora en la realidad. Tetas naturales preciosas y perfectas, culo perfecto y piernas largas y bien torneadas. De cara, yo iba receloso, pero la verdad es que no desmerece nada: sin ser la chica más guapa que he visto, si tiene un morbo propio de las rusas y las chicas del este, y además, con el pelo corto y cobrizo y un flequillo gracioso.
Llegué, me recibio con una camiseta, en tanga, medias y tacones: espectacular. Acordamos 100 euros/hora con anal incluido. Empieza la faena con un baile erótico (además, según ella, le encanta bailar) que me puso a 100. El francés no es lo mejor, pero la vista de ella de rodillas, frente al espejo cumple de sobra con cualquier expectativa. Me corro en su cara. Masaje luego, y volvemos a la carga mientras admiro su cuerpazo: postura de la vaquera, un rato de anal (muy bueno), luego a cuatro patas (glorioso!) y me corro en sus nalgas.
Como resumen: un bombon. La pena es que no deja que te corras en su boca, pero salvo eso, tiene elementos para convertirse en una diosa.
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