Inma, ni fu ni fa
Como la felicidad es efímera, tras Natasha ha venido Inma.
Como aquella está ocupada me decido a probar a Inma. Jovencita, mona, cuerpo muy proporcionado y pecho natural y bonito. Hasta ahí lo bueno. Lo malo, todo lo demás. Mecánica, fría, no besa, algún piquito practicamente robado. Por supuesto el dedito no se admite por ningún sitio.
Pero por encima de todo lo anterior destaca por su desinterés, su desidia. No hablo de implicación que esa es otra historia. Está en esto como podía estar en una peluquería o en la caja de un supermercado, lo que pasa es que aquí se gana mucho más, pero pretende abordar este "trabajo" desde la distancia que permite uno de los digamos "normales" y claro, eso lo hace a costa del cliente, que se siente como si estuviera en la cama con un holograma.
No me extenderé mucho más porque no merece la pena. Solo quiero decir que con este comentario no pretendo desautorizar al colega que ha hablado elogiosamente de ella por ahí arriba. Estoy seguro de que a él le ha ido bien y así lo ha contado. Todos sabemos que muchas veces esto es una cuestión de sensaciones y, por tanto, muy subjetivo.
Terminaré diciendo que otro colega ha dicho que repetirá y repetirá con Natasha hasta que se quede sin pasta. Visto lo visto a ese carro me apunto desde ya mismo. Saludos
|