Emanuela, maravillosa
Hola buenas tardes. He estado 1h ½ hoy con Emanuela. (La 1/2 h. añadida y pagada a posteriori por lo mucho que disfrutaba).
Es joven, de veintitantos, cuerpo delgadito y escultural porque tiene un culito, unos pechos y unas caderas y piernas extraordinarios, es de estatura media-alta; con tacones alta. Preciosa melena negra, algo ondulada, que me quitó el hipo cuando se la soltó, guapa, con una mirada dulce y un poco pícara, muy sonriente. Siempre deseando agradar. De higiene bien, ya habeis leido, buena ducha conjunta antes, (con enjuague de listerine, como debe ser...), y ducha conjunta, con algún pequeño jueguecillo, despues.
Una joya por descubrir, enormemente implicada, besa todo lo que quieras, se desvive porque goces y estés a gusto. Acariciarla esos magníficos y bonitos pechos y generosos pezones, devorarle la fresa de su boca, de carnosos y jugosos labios mientras ella te masajea el culo y el pene con todo cariño y con sus piernas entrelazadas a las tuyas es, antes de, algo sublime. Hay que tener la fortuna de poder aguantar sin correrse un rato para así saborearla bien. Huele bien y sabe mejor.
A mi, que ya soy un viejo y curtido soldado en los avatares de la vida, pero que he tenido la fortuna de amar a alguna preciosidad, aunque novato en casas de chicas y dating de pago, y que me he dejado bastantes jirones en la batalla del mundo, no es fácil contentarme.
No se me pone dura sin más que cuando comienzo a restregarme contra su culo, acariciando mis manos sus tetas de forma perfecta y duros pezones, mientras nos duchamos, y ella me la agarra y nos besamos y mordisqueamos los labios.
Necesito además imperiosamente que ella goce conmigo, incluso mas que yo si fuera posible. ¡Y que lo muestre!. Y hacerlo todo despacio y acompasado. Así me pareció percibir, o me lo creí, de sus gemiditos. Y ella tiene buenos recursos, tanto con la mano como con la boca. Ya me entendeis...
Y además se contorsionaba, pone una cara de gozo,,,, no se si era cierto, creo que algunas veces sí, lo que me ponía a cien, la habría devorado. Habría estado tres horas o mas horas follándola y amándola. La habría acariciado y besado horas y horas si mi trabajo me lo hubiera permitido. Está tan rica, es tan bonita su mirada con el pelo suelto, tan cariñosa, melosa y dulce con esa expresión…
Muy muy recomendable. Yo desde luego pienso repetir en cuanto me sea posible.
Ojalá dure mucho en esta casa.
|