Últimamente está bajando muchísimo el nivel. Las buenas (Natalia ruso-española, Luz y Karina -paraguayas- y alguna otra) hace tiempo que no se ven y se pueden considerar perdidas para siempre. Hay muy pocas nuevas y con muy pocas ganas de trabajar.
Me arriesgué con Marcela (que lleva ya tiempo en la 7ª planta, pero siempre me echó para atrás por su nulo deseo de agradar ya desde la presentación) y no puedo recomendarla en absoluto. Implicación cero. Fría y resabiada. No quiere que la toques y lo deja muy claro. No te mete prisa, pero la situación es tan desangelada que tú mismo haces por terminar y marcharte. Dinero tirado. Lo mejor fue el refresco que me ofreció, con eso lo digo todo.
Creo que dejaré pasar unos meses antes de volver por aquí. Y bien que lo siento, porque he pasado muy buenos ratos, con chicas guapas e implicadas y por unas tarifas muy razonables, pero eso parece ser historia.
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