Experiencia de esta semana. Contacto, el teléfono de este hilo. Lugar, el descrito en el primer post, tal cual. Estuve una hora por 100 euros con una chica que responde al nombre de Lucía. La chica, muy joven, una belleza, guapa y sugerente de rostro, de cuerpo perfecta para mi gusto, tal como la ha descrito el compañero. Tiene un tatuaje grande en un brazo, que le llega hasta la mano, y un piercing pequeñito en la nariz. Pero a mi no me abrió la boca ni una vez en las innumerables veces que intenté besarla. Es más, me hacía la cobra. Solo algún morreo de labios, y corto. Me dio mucho morbo la niña. Me dio un pasamanos para empezar, tras la ducha de rigor. Ella estaba limpia, olía excelente, y su piel era de una blancura y suavidad excitantes. Rápido me di la vuelta y me puse a recorrer todo su cuerpo con mis manos y mis labios. Vamos, se dejó comer todo, excepto la boca, que seguía haciéndome la cobra. Será que no le gusté. Un coñito delicioso. Estuve un buen rato y solo la saqué tres o cuatro gemiditos, será que no lo hice bien. Luego empezó a hacerme la mamada más extraña que me han hecho nunca. Se la metía en la boca hasta la mitad, salivado, pero sin apretar los labios, solo utilizaba la lengua, y cada cierto tiempo, se la sacaba y me pajeaba mirándome a la cara con mucho morbo. La verdad es que me hizo estar más de media hora con una erección de campeonato. Efectivamente, como dice el compañero, no es hasta el final. Pero con esa forma de chuparla yo nunca me hubiese corrido. Fue más de media hora de francés natural. La guiaba, y atendía mis indicaciones. La puse a cuatro patas y yo de pie, con el francés, y, la verdad, me hizo gozar como un bellaco. La chica es una preciosidad. No me quedó claro que fuese la Lucía del compañero, por los besos, y algún que otro detalle. Si tiene ese tatuaje en el brazo, lo será. Llegados casi a la hora, la pedí que se tumbase a mi lado y me diese aceite para una paja lenta. Lo hizo de lujo, con sus tetitas pegadas a mi poya. Ahí me corrí, muy a gusto. Ducha y para casa. Salí contento. Una chica que apenas habla, que es muy cortada, hasta miedica (se asustaba con mis espasmos de placer, que los hubo, y varios, y con mis expresiones a viva voz de puro gozo, que también las hubo). No se, una experiencia extraña. Si no llega a estar tan rica la chica, no repetiría. A día de hoy, no lo se.
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