Sofía y Sandra
Nombre de guerra: Sofía y Sandra
Nacionalidad: Colombianas
Forma de Contacto: Teléfono de su hilo
Fecha aproximada: primeros de noviembre
Lugar: su piso
Instalaciones: cutrecillas
Higiene: buena
Precio: 80€ 1h, oferta puntual
Edad: menos de 30 ambas
Cara: Sofía, muy guapa. Sandra mona, labios bonitos
Pelo: negro Sofía, castaño Sandra
Cuerpo: Sofía muy bien, su compañera gordita pero morbosa
Pecho: pequeño y un poco caido Sofía, pero no me disgusta. Grande el de Sandra
Culo: a juego con sus cuerpos
Piercings y tattos: Sí, ambas llevan tatoos
Actitud: perdidas
Conversación: mínima
Besos: Ni de coña
Fuma: da igual...
Francés: Sandra mejor que Sofía. Puede que lo mejor del encuentro
Forniqueo: normal ambas
Griego: no
Lo mejor: la belleza de Sofía
Lo peor: casi todo lo demás
¿Repetir? No
¿Recomendable? no
Aunque estuve una vez en esta casa y no me quedé, al ver que ofrecen en este foro dúplex por 80€, pensé con la cabeza equivocada...escribo para pedir dúplex con Sofía, que me la habían presentado en otra casa cercana, y Diana. Primera en la frente, me dicen que ese dúplex no entra en la oferta. Me dicen que Diana llega a las 18. Vale, solo eran 10€ más, y se la ve guapa en las fotos, así que acepto.
Me contestan que tampoco, que llega a las 19. Acepto Sofía y Sandra.
Me abre Sandra, cara muy seria, no me da ni dos besos y me manda al baño a lavarme las manos. Como voy duchado, me da igual. El baño no tenía la mejor pinta con bragas usadas sobre la cisterna...ahí ya me tenía que haber ido.
Pasa Sofía, menos seria, me preguntan qué quiero. Les digo que me mola el rollo GFE, aunque con dos...tampoco parecen a gusto. No besan, dicen que por miedo al Covid...sin embargo la falta de ducha, colutorio...parece que les importa menos.
Me tumbo, ellas en silencio, me acarician el pecho como si pasaran una bayeta por un mueble. Completamente pasivas, tenía que decirlas todo el rato lo que tenían que hacer. Ni una miradita durante las felaciones, intenté que me la chuparan a dúo, pero tampoco, así que pasamos a follar. Mientras me cabalgaba una, la otra como un maniquí, y viceversa...Sandra me preguntaba de vez en cuando si me gustaba lo que me hacían...
Yo intenté ser simpático, un poco mimoso, pero parecían incómodas...
Les pedí que me pajearan. Me dan toallitas para que me limpie, se limpian ellas, y como parecía todo muy incómodo, me marché antes de la hora. Al salir sí me ofrecen ducha, pero estoy deseando irme...
Y es que, a veces, lo barato sale caro.
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