Nombre: Leidy
Teléfono o forma de contacto: 659204194
Edad: 26 aproximadamente según anuncios, aunque por su complexión se le podrían calcular algunos menos.
Nacionalidad: No lo pregunté pero aunque algún soniquete del cono sur mantiene (Uruguay-Argentina...) Se le notan muchos años en España por giros y expresiones netamente españolas. No noté ningún acento o giro colombiano.
Medidas: 1,60 o menos y efectivamente muy, muy delgadita.
Pecho: apenas sin pecho cosa muy de mi gusto, con pezones que reaccionan a diversos estímulos.
Pelo: Largo y moreno.
Tauajes y pircing: tatuajes por todas partes como se ve en las fotos y pircing en el ombligo, no me di cuenta de ningún otro.
Zona donde recibe o dirección aproximada: piso/agencia de Ronda de Segovia.
Precio: 40€ por media hora. 60€ la hora y 80€ con todos los extras.
¿Hace francés?: Sí lo hace francés sin preservativo y hasta el final.
¿Hace griego? Sí, profundo, en la postura que se quiera y sin problemas.
¿Besa? Si da besos apasionados, con morbo, dulces y cuidadín que muerde.
¿Repetirías?: Sí.
Valoración/Implicación de la Experiencia: 9.
Relato Libre de la experiencia:
Animado por lo leído en este hilo, aún a sabiendas de los posibles plantones me decido a ir. Previamente llamo por teléfono y me dicen que está ocupada en ese momento, que en una hora estará libre.
Me persono en el piso en cuestión con unos diez minutos de antelación sobre la hora prevista por aquello de que el primero que llega gana la partida. Me recibe una chica que me dice que es la encargada, me informa que Leidy se encuentra ocupada en ese momento que es cuestión de quince minutos que me vaya a tomar un café. Me pide mi número de teléfono y el nombre para avisarme en cuanto esté libre. La llamada nunca se produce.
Cuarenta y cinco minutos después de la hora prevista originalmente vuelvo a llamar y cuento lo sucedido. Me piden disculpas y me ruegan que me espere veinte minutos más y que vaya. Así lo hago porque tengo mucho tiempo ese día y a esa hora y porque tengo mucha paciencia.
Puntual me presento de nuevo en el piso de marras. Me recibe la misma mulata/negrita mas bien rellenita que ha comentado otro forero antes, que no es la misma chica que me recibió de primeras. Le vuelvo a contar lo sucedido y que ya ha pasado algo más de una hora desde que me dijeron que estaría libre, me lleva a una habitación cuya ventana da a la calle Gil Imón me pide que me ponga cómodo, que me siente, que no me ponga nervioso (nunca me he puesto) y que enseguida acaba Leidy porque sigue ocupada, me afrece agua o vino que rechazo cortesmente. Se sienta en la cama y me da charleta en la que me explica que el problema ha venido de que la chica que me recibió no ha comunicado nada, ni mi teléfono ni ninguna otra cosa (aquella chica me había dicho que era la encargada del piso
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).
Varias veces me repite las excusas y que sea paciente que Leidy está a punto de terminar. Tengo algo más que la intuición de que Leydy se encuentra en la habitación contigua, pues ambas estancias se encuentran separadas por una puerta de corredera doble que se esconde tras una cortina y por la que se refleja unas luces de colores como una bola de discoteca y que en realidad se trata de una lámpara de mesa giratoria. Los jadeos, los gritos de placer y los cachetes son más que sonoros para pasar inadvertidos y ante los cuales la mulatita que me acompaña sonríe.
Sin embargo los mitutos pasan y desde que llegué por segunda vez a este piso hasta que se presenta Leidy pasan otros 40 minutos nada menos.
Antes de la llegada de Leidy la chica que me acompaña me ha descrito las tarifas y suplemento (ya expuestos antes) y lógicamente me decanto por la de 80€ ya que he esperado tanto quiero tener tiempo y probralo todo. Le realizo el pago.
Cuando aparece la chica en cuestión es la misma del anuncio, la mismita que muestran las fotos de este hilo y aparece con un tanga colo rosa o fucsia y taconazos nada mas. Confirmo que la chica es muy simpática, natural y supermorbosa pero bastante alocadilla e inquieta. Con su llegada descubro lo de las lucecitas de colores ya que viene con la lámpara en la mano y la conecta.
No hay paso por el baño pues yo me duché y efeité justo antes de ir a la cita, de hecho ella celebra lo bien que huelo y, de inmediato, me convierto en caballero y viejito con tratamiento de usted... lo asumo como un mal necesario de mi edad y porque se convierte en parte del juego morboso con ella.
Ciertamente sus besos son los propios de morreos de novia cachonda perdida y morbosa como pocas, se arrodilla la chica y comienza ha hacerme una mamada de antología, garganta profunda muy salivada, me pide que mire la escena en el espejo el armario. es tal el ímpetu y las ganas que le imprime que casi pierdo el equilibrio en varias ocasiones y eso que mi altura y peso es infinitamente mayor que el de ella. Varias veces para, se incorpora vuelve a los morreos y a restregarse contra mi, hace que se emociona y me atiza varios mordiscos que aunque me resultan muy placenteros me dejan marcas de sus dientes, en mi caso carece de mucha importancia pero lo digo por aquellos que puedan tener que dar explicaciones.
El único defecto que se le puede poner a su mamada es que lo hace como si el mundo se fuese a acabar, o en su defecto como su el tiempo se nos hubiese agotado y haya que aprovechar los últimos segundos.
Cuando lo estima oportuno se repite lo ya descrito, esto es que se coloca a cuatro sobre la cama, se restriega, pide ser penetrada por dónde me apetezca, cierto es que pide más caña, que se mueve como una loca y que el conjunto de todo ello y pidiendo azotes en el culo cada vez más fuertes es algo sublime. La penetro por ambos orificios y no podría decir cual me resulta más placentero. El único defecto que se le puede poner a su follada es que lo hace como si el mundo se fuese a acabar, o en su defecto como su el tiempo se nos hubiese agotado y haya que aprovechar los últimos segundos.
Follamos en varias posturas por ambos orificios y confirmo que s emueve bien, como además es tan menudita se hace muy manejable y pone ganas y empeño en dar placer, aunque ya sabemos el único defecto que se le puede poner a esta parte y yo me empeño en lo contrario en que sea más pausado, más suave aunque no por ello menos intenso, me gusta lo cañera que es y que ambos tenemos pezones sensibles que nos pellizcamos y mordemos mutuamente.
Decide masturbarse y excitarse porque dice estar cachonda perdida, dice que le cuesta correrse, me pide que le meta mano por los bajos y así lo hago con cuatro dedos por la vagina y uno por el ano, tras un buen rato en que se agita, nos decimos todo tipo de guarradas y demás dice que se corre y para probarlo me indica lo mojada que está, la verdad es que no sé si se corrió o no, pero empapada ella y mi mano sí que acabaron.
Termino con un francés intenso como el del comienzo y cuyo único defecto es que lo hace como si el mundo se fuese a acabar, o en su defecto como su el tiempo se nos hubiese agotado y haya que aprovechar los últimos segundos. Creo que esta parte podo mejorarse mucho, porque ella tiene aptitudes y actitudes para ello, de todas formas lo demás había sido tan placentero que paso por alto este asunto, aunque en sucesivas ocasiones habrá que mejorarlo.
Aunque la belleza es algo muy subjetivo a mi me pareció una chica mona, mona de cara y en su conjunto, me resulta un tipo muy de mi agrado, tan delgadita, tan vivaracha, tan simpática, cañera, implicada, morbosa...
Como es tan completa y hace de todo para realmente poderlo disfrutar y no ir acelerados yo creo que una hora se me hizo muy corta, para mi gusto a esta chica hay que dedicarle más tiempo.
No sabría decir si es ella la relojera o lo es la organización, la verdad es que del tiempo hablamos en dos ocasiones y yo llevé el control del mismo y justamente cuando yo decía que se cumplía la hora se encendió una luz en la habitación indicándolo.
Como ya he dicho que el la belleza es subjetiva y los gustos diversos las recomendaciones son difíciles, pero a los que les gusten muy delgadas y planas, cañeras e implicadas este es un valor seguro, yo la recomendaría sin dudarlo y reperiría con ella tantas veces como fuese posible.
¡Ojo! el asunto del tiempo y las esperas por lo visto es un mal endémico en esta casa.
Perdón por el ladrillazo, pero siempre cabe la opción de no leerme.