Aisha
Hace unos días, estuve con Aisha, y es de las pocas veces que esta casa me ha defraudado. Seré imparcial:
La chica la verdad que mona, decente de cara, con un largo y liso pelo castaño. Lo único que falla es la altura, pues es un tapón. Con suerte llega al 1.65m. Cuerpo tonificado, demasiado diría yo. Es muy delgada. Depilada de cejas para abajo. Culo bueno, no muy grande pero proporcionado teniendo en cuenta su altura y peso. Piel morena, muy suave, decorado con numerosos tatuajes, donde destaco uno donde pone su nombre y otro a Micky Mouse(con color y todo). La única pega, son esas aerolas que tiene, son de silicona...
Ducha de rigor. Últimamente no proporcionan bebida, no se porqué. Tras la ducha, comienzo los preliminares. Yo la verdad, calzo normalito, pero en cunnilingus soy un campeón. Lengua arriba, lengua abajo, algún que otro dedo. Bueno, tras un rato, empieza a gemir como una gata en celo, con el cuerpo entero retorciéndose, y se corre, dejando un buen charco. Hasta aquí, bien. Ahora empieza lo bueno. Cuando le pido que me devuelva el favor, va y me pone la goma. Yo, que a mi no me la meten doblada:"Vade retro, ruski. Usted va con el automático. Primero salude al soldado, y luego cabalguelo". Bien, aquí ya los problemas de idioma, que vienen cuando les conviene, aflora. Que si no te entiendo, que si no hablo inglés, y me suelta frases en ruso suelto... Le digo/señalo que me la chupe sin goma, a lo que replica que ni hablar. Que si quiero eso, apoquine 30 euros más. Yo aquí, en vez de ser amable(léase pagafantas) debería haber bajado y reclamado. Bueno, pues tras un rato de tira y afloja, un servidor se harta, y amenaza con bajar a hablar con la encargada. Rápidamente se levanta la susodicha, a "consultar una cosa", y vuelve, para esta vez sí, darle algún achuchon al calippo sin látex de por medio. Yo, obviamente no estaba del mejor humor. Habían pasado 25 minutos de los 45 contratados, la ruski me habría soltado algún improperio en la lengua de Dostoievski; así pues el amigo se desanimo. A mi me mira, fijamente, y me dice que qué pasa. Y me empieza a semiestrujar los huevines, a la par que me dice que sonría con la cara de odio/rabia contenida más real que he visto. Ya esto es el acabose. Inmediatamente me incorporo, le digo que si esto le disgusta, que se dedique a servir platos o a trabajar de dependiente o a freír espárragos. Sube la encargada. La verdad, la casa, estando yo ahí, todo correcto: Que si tengo razón, que si esto sucede vaya a reclamar inmediatamente... Lo típico. A mi me han prometido que me iban a llamar dándome una solución /compensación (me fui antes de tiempo). Aquí me hallo a la espera. Obviamente no me van a llanar,y yo esto ya lo supe cuando salí del piso. Solo quiero aprovechar para decir que a ver si se esmeran en el futuro. Yo acudo a pocas casa, por no decir ninguna excepto esta, y pocas veces me ha decepcionado, y no creo que me pierdan como cliente. Pero hay posibilidad de mejora.
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