Patricia
¡Qué diferentes somos! A mi la madame no me parece nada apetecible, incluso se portó conmigo un poco seca, en fin que no tuvimos buen feeling, aunque me pasó una cosa curiosísima en esta casa digna de contar.
Llegué al portal hace cosa de un mes. Y no sé por qué la calle estaba petada de policía con redadas justo en la puerta, así que me asusté y a pesar del calentón decidí irme.
Y ahora viene lo bueno, cuando llego a la esquina veo a un pibón con escote de muerte y culazo preguntando por esa dirección. Mi pajarito al ver el nivel se despertó al instante y decidí volver, sí los tíos pensamos con el capullo, el caso es que me adelanto al pibón pero cuando estoy esperando al ascensor, (la chica está en forma yo corrí los 50 metros en 5 segundos y ella en 6, ¡menuda atleta!), como decía en el ascensor me pilló y como yo sabía dónde iba pues un corte. eso sí no podí dejar de mirar su escote.
Por supuesto llegamos juntos a la puerta del piso, risas (Dios mío encima es una chica simpática) nos abre la madame y se queda de piedra porque pensába que éramos pareja (qué más quisiera yo!), y cuando nos va a dar precio como parejita (mi mente calenturienta no podía más) le explicamos que veníamos separados (es que no veía que era un pibón y yo, en fin, españolito medio), que ella venía a buscasr trabajo.
Me presentan a 2 chicas, pero estoy tan anodadado por la chica del ascensor, que le digo a la madame que sería una buena entrevista para la chica nueva que pasara conmigo (por si cuela) a lo que me contesta que los tíos somos unos .... ¿cómo dijo? Ah si unos morbosos (nos ha jodido por qué se cree que vamos allí) y que eso es imposible.
En fin, este ladrillazo para deciros que me quedé con Patricia y me pareció un encanto de físico, implicación y simpatía a pesar de todo. Bueno os dejo que me acuerdo de la rubia del ascensor y no puedo escribir más, ¡ah, perdonad el rollo que os he contado!
|