Dos visitas con años de diferencia... La última este invierno. Francamente, no vale la pena. La primera fui por ir como una Cuba, y estar cerca. La segunda, porque estaba cerrado el club de Brescia. Solución de emergencia, a evitar. Ni siquiera el precio es tan económico, para eso es mejor concertar algo más fiable y de calidad. Las chicas no son guapas, el local es cutre y sucio. A descartar
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