Hoy tocaba visita al Estark.
He estado sobre las 18:00 horas. Había pocos clientes y pocas chicas, todas ocupadas excepto tres. De esas tres disponibles, una era la rumana Elena. Seguro que muchos la conocéis porque es una de las asiduas del local. Es bajita, rubia, con tetas grandes y siempre está en biquini.
Generalmente no me enrollo mucho en el bar. Cojo a una chica y me subo con ella. Así que me he acercado a la simpática Elena y la he dicho
vamos. A pesar de que mi anterior experiencia con ella fue regular, pensaba que podría ser mejor en esta ocasión. Y de las tres chicas disponibles, era la más apetecible.
El sexo ha sido bueno, pero no sobresaliente. A Elena parece que no la gusta que la follen duro, y no paraba de decirme
suave o
despacio, mientras ponía cara de sufrimiento. Aunque eso también servía para ponerme más cerdo.
Continúa con sus detalles feos:
- Aparta su cara de forma exagerada cuando mi cara está
próxima a la suya. No pretendo besarla, ya que no suelo besar a las chicas. Además, seguro que soy uno de los clientes más guapos entre todos los que tiene.
- En todas las posturas, intenta buscar la posición en la que no pueda penetrarla del todo.
El precio, 50 euros + 9 euros (cerveza) + 2 euros (sábanas).
No repetiré con ella, aunque eso fue lo mismo que dije la última vez.