Naty Colombiana 664423226
Nombre de guerra: Naty
Nacionalidad: Colombia de mis amores
Forma de Contacto: WhatsApp
Hilo profesionales:
Fecha aproximada: Hace unos días
Lugar: Palma, cerca de Paseo Mallorca
Instalaciones: Perfectas
Higiene: Perfecta
Precio: 150 1hr
Edad: 28 reales
Cara: No es una belleza, pero tiene esa cara de morbo...
Pelo: Largo y negro como buena colombiana
Cuerpo: Bajita, con curvas y remates de plástico
Pecho: Perfecto, enhorabuena al cirujano
Culo: Muy buenoooooo
Piercings y tattos: No recuerdo
Defectos corporales: Yo
Actitud: Perfecta
Conversación: Perfecta
Besos: Solo picos, nada que decir.
Fuma: Ni idea
Francés: Protegido
Forniqueo: Bueno
Griego: Ni idea, no pregunté
Lo mejor: La actitud
Lo peor: No le vi defecto negativos
¿Repetir? Si.
¿Recomendable? Si
Valoración global de la experiencia: 8.5
Llevaba tiempo queriendo conocer a esta hermosa colombiana que encaja de lleno en mi prototipo puteril: bajitas y “reforzadas” quirúrgicamente, como Dios y la silicona mandan. Concreto con ella servicios y tiempo; todo claro, sin mareos. Me comenta que atiende en un piso cerca del Paseo Mallorca.
Llego a la hora acordada y el sitio es un lujo: discreto, elegante y con esa sensación de “si me pillan aquí, al menos será en un sitio bonito”. Subo, toco y me abre ella. Tal cual las fotos… aunque siempre hay cierto retoque, pero es aceptable. Aun así, la chica está muy bien: bajita (más de lo que esperaba, pero eso a mí me pone), morbo en la mirada, agradable y muy conversadora.
Se muestra cercana desde el minuto uno, intentando que yo esté cómodo. Empezamos con un masaje que, sin ser profesional, fue bastante relajante. Me da la vuelta y el masaje cambia de zona… el foco se centra en mi dispositivo. Francés protegido, pero con implicación, morbo y ganas. Yo ya necesitaba pasar a la acción, así que la tumbo y empieza la fiesta.
Arrancamos en misionero, pero al poco me suelta un “quiero cabalgarte”… ay mamá. Se sube y se mueve de escándalo, ensartada en mi mástil, mientras yo disfruto de esos hermosos implantes y ese culazo —este sí, natural—. Ella se retuerce y gime; ya sabéis… nunca sabemos qué parte es real y cuál es interpretación latina de calidad, pero oye… acompaña.
Me gusta llevar el mando, así que la descabalgo, la pongo boca abajo y empiezo a bombear disfrutando de la vista de ese culo divino. Aquí sí sale el grito distintivo colombiano: “joeputa… joeputa”, y ahí sabes que está ready.
Termino satisfecho, nos duchamos y nos quedamos charlando. Conversación súper agradable que se alargó más de una hora (sin cobrar, pero tampoco sin seguir dándole, no os flipéis). Me comenta que esta misma semana se va, que normalmente curra en Dinamarca y Holanda porque “se mueve más pasta”, pero que está enamorada de Mallorca y volverá.
Así que estad atentos, compañeros: la paisa promete y cumple.
|