Iniciado por Sorriso
Nombre de guerra: Leticia (Antes María)
Nacionalidad: Colombiana.
Forma de Contacto: pasión.com
Fecha aproximada: Noviembre 2021
Lugar: Murcia Centro
Instalaciones: Habitación amplia, curiosa y ordenada.
Higiene: Excelente.
Precio: 100€ por una hora.
Edad: 65 años, pero aparenta menos.
Cara: Atractiva.
Pelo: Largo, liso y rubio.
Cuerpo: Armónico y muy bien proporcionado.
Pecho: Una talla 120, grandes, bien puestos y operados.
Culo: Redondo, tamaño medio y respingón.
Piercings y tattos: No tiene.
Defectos corporales: No aprecié ninguno.
Actitud: Muy agradable, simpática, morbosa e implicada.
Conversación: Fluida y cordial.
Besos: Los busca, pero yo personalmente no.
Fuma: Lo desconozco.
Francés: Excelente, bien profundo y salivado.
Forniqueo: Muy pasional e intenso.
Griego: Lo hace.
Lo mejor: Su gran profesionalidad e implicación.
Lo peor: Que cobra.
¿Repetir? Sí.
¿Recomendable? Sí.
Valoración global de la experiencia: 8/10
Relato:
Llevaba tiempo queriendo quedar con esta señora, su físico me excita mucho. Le pregunto tarifas y zona por whatsapp, y en media hora me presento en el portal, me recibe con una lencería muy sensual y provocativa, me ofrece ir al baño, y nos aseamos mutuamente mientras vamos ya entrando en materia. Al pasar a la cama me acuesto y me hace un masaje muy placentero, y seguidamente una cubana maravillosa para ponerme el miembro duro como un cincel, es ahí cuando empieza a hacerme un estupendo francés natural, salivado y sin manos, con garganta profunda incluida...el goce es de tal magnitud que le tengo que pedir que pare, y me ponga el preservativo; Se sube encima, me empieza a cabalgar con esos pechos en mi boca, luego le pongo a cuatro patas, y le bombeo ese culazo que tiene, después en la del misionero mientras le recorro el cuello con mi lengua y noto sus uñas clavadas en mi espalda mientras jadea y me susurra al oído que no pare, me dice que se ha corrido, y yo le pido terminar en sus pechos con esa maravillosa cubana que sabe hacer, tras proceder a ello me corro como un bendito llenando sus pechos y su cuello. Echaba de menos la adecuada implicación de una profesional, y sin duda esta mujer la cumple con creces.
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